Reflexión para hoy:

     
Mostrando entradas con la etiqueta terror. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta terror. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de diciembre de 2010

Los gritos del silencio





En Camboya tuvo lugar el experimento de ingeniería social más atrevido y radical de todos los tiempos. Fue el socialismo llevado a su consecuencia lógica, a su mayor extremo. El dinero desapareció y la colectivización integral se llevó a cabo en sólo dos meses. El gobierno socialista del Angkar duró tres años y ocho meses y sembró de cadáveres el país. El fatal resultado del experimento socialista fue el de dos millones de muertos para una población total de ocho millones.

En la nueva Kampuchea democrática no había cárceles, ni tribunales, ni universidades, ni institutos, ni moneda, ni deporte, ni distracciones… En una jornada de veinticuatro horas no se toleraba ningún tiempo muerto. El país era un inmenso campo de concentración. Ya no había justicia. Era el Angkar el que decidía todos los actos de la vida de los ciudadanos.

El líder de esta pesadilla, Pol Pot, así como sus Jemeres Rojos iniciaron en 1970 una guerra civil apoyada por el gobierno de Ho Chi Minh. Ya entonces, mostraron su extrema crueldad. No sólo los prisioneros fueron maltratados y ejecutados, sino que también fueron encarcelados sus familias, reales o inventadas, monjes budistas, gente sospechosa en general, supuestos intelectuales sólo por el hecho de saber leer o tener gafas que posibilitaban la lectura. Los malos tratos, el hambre y las enfermedades acabaron con casi todos ellos y, desde luego, con la totalidad de los niños detenidos.

En las prisiones se numeraba y fotografiaba a las víctimas antes de su ejecución. Si el torso estaba desnudo, el papel con el número se sujetaba con un imperdible clavado en la piel.

El terror que se vivió en la guerra no era más que el preludio de lo que llegaría después de finalizar el conflicto bélico el 17 de abril de 1975, con el triunfo de Pol Pot. La primera medida fue el desalojo de los más de 3 millones de habitantes de las ciudades. Esto provocó la división entre "viejos" (los campesinos de siempre) y "nuevos" (los habitantes de las ciudades reconvertidos), de los que estos últimos se llevarían la peor parte de la represión que vino más tarde.

La Kampuchea democrática dejó en sus supervivientes una pérdida completa de valores. La supervivencia exigía la adaptación a las nuevas reglas del juego, de las cuales la primera era el desprecio a la vida humana. "Perderte no es una pérdida. Conservarte no es de ninguna utilidad", según rezaban los manuales del Angkar.

Pol Pot anunciaba un futuro radiante en sus discursos. Prometía pasar de la tonelada de arroz por hectárea y año, a tres en un futuro breve. El arroz se convirtió en el monocultivo. Los mandos obligaban a trabajar sin descanso a sus esclavos asignados para mejorar la reputación entre sus superiores. En algunos extremos se llegaba a jornadas de 18 horas, en la que los hombres más robustos eran los que padecían mayores exigencias y, en consecuencia, morían antes.

No obstante, la planificación central y el desprecio por la técnica (sustituida por la educación política) destruyeron la hasta entonces siempre próspera cosecha arrocera camboyana. Para finales de 1976 se calculaba que la superficie cultivada era la mitad que antes de 1975. El hambre era inevitable y, con él, la deshumanización y el sometimiento al Angkar. Aunque quizá menos extendido que en la China del "Gran Salto Adelante", el canibalismo se convierte en costumbre.

La familia era considerada una forma de resistencia natural al poder absoluto del Partido, que debía llevar al individuo a una dependencia total del Estado. Por tanto, las familias eran separadas y la autoridad paterna castigada: la educación era responsabilidad exclusiva del Angkar. Los sentimientos humanos eran despreciados y considerados un pecado de individualismo. Sólo por intentar ayudar a alguien se recibía una paliza puesto que según el Angkar: "No es deber de nadie ayudar, al contrario, esto demuestra que todavía se tiene piedad y sentimientos. Hay que renunciar a esos sentimientos y extirpar de la mente las inclinaciones individualistas."

Los ciudadanos pertenecían al sistema, no a sí mismos. Su vida era totalmente regulada. Había que evitar cualquier fallo, incluso involuntario: un resbalón, la rotura de un vaso; no podían ser un error sino una traición contrarrevolucionaria que conducía a un castigo seguro. A veces la muerte, otras la flagelación, que en los más débiles era equivalente. Los niños también espiaban a los mayores en busca de culpabilidades reales o inventadas.

No había muertos, esa palabra era tabú, ahora tan sólo existían cuerpos que desaparecían. "Basta un millón de buenos revolucionarios para el país que nosotros construimos", se rezaba en las reuniones de los Jemeres Rojos. El destino de los demás era evidente. La muerte cotidiana era lo frecuente; curiosamente los casos considerados graves eran los que iban a prisión, donde se obligaba con tortura a la delación y, finalmente, se ejecutaba a los presos.

Un detenido por el crimen de hablar inglés cuenta como fue encadenado durante meses con unos grilletes que le cortaban la piel. El desmayo era su único alivio. Todas las noches los guardias se llevaban a varios prisioneros a los que nunca volvían a ver.

Los niños no se libraban de la crueldad del sistema carcelario. Muchos eran encarcelados por robar comida. Los guardianes los golpeaban y les daban patadas hasta que morían. Los convertían en juguetes vivos colgándolos de los pies, luego trataban de acertarles con sus patadas mientras se balanceaban. A otros, en una marisma cercana a la prisión, los hundían y cuando empezaban las convulsiones, dejaban que apareciera su cabeza para sumergirlos de nuevo y así se extendiera la agonía que, para ellos, era normal aplicar a los contrarrevolucionarios.

En los campos, lo que causaba terror era la incertidumbre o el misterio que rodeaban las innumerables desapariciones. Los asesinatos se llevaban a cabo a discreción.

Para ahorrar balas y gastos al Estado socialista, sólo un 29% de los condenados a muerte eran fusilados. El 53% moría con el cráneo aplastado por una piedra, el 6% ahorcado, el 7% ahogado en el agua y el 5% apaleado. Todos los cadáveres eran luego usados como abono para los arrozales.

¡¡ Pura eficiencia socialista de los recursos naturales y medioambientales!!.
¡¡Puro equilibrio presupuestario al estilo más socialista!!


En cuanto a la película, la historia se centra en la Camboya de agosto de 1973.

Ya se ha producido la declaración oficial del fin de la guerra en Vietnam pero el conflicto se ha extendido a Camboya, donde los "Jemeres rojos", un movimiento revolucionario socialista, pretenden controlar el poder mediante el uso de la violencia.

Un periodista del New York Times y el resto de los súbditos con pasaporte extranjero se encuentran recluidos en el Hotel “Le Piñón” a la espera de ser trasladados a sus países de origen. Los colegas periodistas del camboyano Dith Pan tratan de falsificar su pasaporte haciéndole pasar por súbdito norteamericano para evitar ser ajusticiado despiadadamente por los Jemeres Rojos. La pesadilla ha comenzado





domingo, 24 de octubre de 2010

Doctor Zhivago





Existen unas cifras que se denominan datos demográficos. Hoy traigo a colación los datos de la URSS de 1926. En dicho año se realizó un censo de habitantes. En función del crecimiento poblacional y otros parámetros usuales, los expertos del censo estimaron que para el siguiente censo del año 1936 existiría un crecimiento de la población alrededor de 36 millones de habitantes.

Dicho censo no se efectuó en el año 1936 sino un año después. La paradoja es que ambos censos, separados por más de una década, registraban una cantidad de población similar.

Cualquier persona con lógica puede deducir que como consecuencia de la colectivización forzosa y sus correspondientes hambrunas así como por las represiones de Stalin contra el pueblo díscolo, durante el referido período del siglo pasado se sacrificaron a 36 millones de seres humanos en aquel paraíso marxista abocado a la miseria. Realmente, tal como algunos liberticidas afirman, el socialismo aquí cumplió su objetivo.

Ha transcurrido casi medio siglo desde que se estrenó Dr. Zhivago y aún no ha mermado la fuerza de esta obra maestra del séptimo arte. Las secuencias de masas siguen siendo tan verosímiles como el primer día y el dibujo que David Lean propone de los personajes centrales resulta igualmente creíble.

David Lean demuestra su extrema habilidad para dotar a sus superproducciones de un aparentemente contradictorio tono intimista. No escatima sensibilidad ni delicadeza, al tiempo que escapa a cualquier tipo de interpretación directamente política. Algo que deja en manos del público que visione su obra. A David Lean le importa la historia, los sentimientos de sus personajes y su relación con una realidad convulsa de la que no pueden escapar y que marca definitivamente sus existencias.

Ni siquiera la inusualmente larga duración del filme es obstáculo para el disfrute de este gran espectáculo cinematográfico, grande entre los grandes de la década de los 60.

Dr. Zhivago quedó lejos de obtener todos los Oscar que merecía pero ello no empaña, sin duda, el valor de esta mirada al texto de Boris Pasternak, protagonizado por un médico y poeta (Omar Sharif) que, casado con una espléndida mujer (Geraldine Chaplin), se debate entre el amor a esta y su atracción hacia una hermosa activista política (Julie Christie). Doctor Zhivago es un dinámico fresco de Rusia en los últimos tiempos de la etapa zarista, el estallido de la Revolución de Octubre y los momentos terribles que siguieron a este acontecimiento maldito.

Lo más curioso es que la película fue parcialmente rodada en un Madrid hoy en día irreconocible.


sábado, 2 de octubre de 2010

El falso mito del Che Guevara



Esto es lo que decía el sanguinario Che Guevara:

“Soy todo lo contrario de un Cristo. Lucho por las cosas en las que creo con todas las armas de que dispongo y trato de dejar muerto al otro..”

“Estoy en la manigua cubana, vivo y sediento de sangre.”

“¿Revolución sin disparar un tiro? Estás loco.”

“Estuvo muy divertido con tiros, bombardeos, discursos y otros matices que cortaron la monotonía en que vivía.”

"No hace falta hacer muchas averiguaciones para fusilar a uno…. debe dársele al reo la posibilidad de hacer sus descargos antes de fusilarlo. Esto quiere decir, entiéndeme bien, que siempre debe fusilarse al reo, sin importar cuáles hayan sido sus descargos. No hay que equivocarse en esto. Nuestra misión no consiste en dar garantías procesales a nadie, sino en hacer la revolución, y debemos empezar por las garantías procesales mismas"

Son citas reales que ilustran lo que se escondía dentro de la cabeza de ese mito liberticida a los que algunos admiran tanto. Mitos como El Che ni son libertadores ni justicieros salvo en el imaginario colectivo de carácter sectario, decadente y enfermizo que poseen algunos mediocres.

Gracias al esfuerzo y el sentido común de unos cuantos que amamos la Libertad, la historia verdadera de asesinos como El Che emergen sobre la ignorancia y la manipulación que tanto han sembrado los liberticidas en las mentes de millones de incautos arrastrados por esa casposa ideología liberticida denominada socialismo.

No soy partidario de las prohibiciones en la exhibición de símbolos. Ciertamente, el Che era un asesino, pero portar su imagen no es asesinar ni promover el asesinato; simplemente, es una estupidez propia de majaderos. La imagen del terrorista argentino Che Guevara, uno de los iconos más reproducidos y vendidos en los mercados capitalistas, es un típico ejercicio de hipocresía roji progre que tanto gusta mostrar a los jovencitos que disfrutan de las comodidades de la economía de mercado.

Lo importante es que se difunda la verdad y no se obstaculice la libertad de cátedra; que se puedan publicar trabajos sin censura y sin que se tenga que hacer frente a la competencia desleal de los historiadores a sueldo del Régimen. Si alguna persona quiere estudiar y publicar virtudes inéditas de Guevara, no se le puede impedir, allá él.

Algunos mentecatos quieren ser como El Che y suelen llevar orgullosos su cara en las camisetas confiriendo heroicidad a un niño pijo malcriado, de familia adinerada, que cuando a su padre se le acabó la pasta no hizo otra cosa que organizarse un viajecito en moto para acabar asesinando a quien se le pusiera por delante mientras exigía la redistribución de la riqueza de otros. Diego Armando Maradona es otro de sus discípulos que mantiene la misma filosofía; una vez gastada toda su fortuna en puteo y drogas ahora se hace socialista y quiere que se repartan las rentas de otros que no se la han malgastado como el. Otro cantamañanas que lleva retratado la imagen del criminal Guevara en uno de sus brazos.

Que unos descerebrados lleven el careto del Che en una camiseta no es lo peor. Lo grave es lo que hizo este criminal con la vida de otros que no opinaban como él. Llamar asesino al Che Guevara no es un insulto, sino el adjetivo más idóneo para describir a un tipo que iba por ahí fusilando y fusilando ¿No me dirán que puede ser buena persona alguien aficionado a matar?.

El Che era un asesino y esto está demostrado, pero portar su imagen no es asesinar ni promocionar el asesinato; simplemente, es una estupidez propia de gente poco reflexiva y aborregada.





sábado, 18 de septiembre de 2010

La desastrosa aventura política de Fidel Castro


Después de defender su régimen durante medio siglo, fusilando, torturando, robando y hundiendo en la miseria al pueblo cubano; el dictador socialista Fidel Castro realizó, en un ataque de sinceridad senil, la siguiente declaración sobre el modelo socialista en Cuba: "Ya no nos sirve ni a nosotros".

Sólo un día después, al viejo sanguinario, manejado como una marioneta, le hacían rectificarse a sí mismo: "Es el capitalismo el que no sirve" y seguidamente el régimen totalitario anuncia una medida muy poco socialista: la racionalización del funcionariado, es decir, el despido de más de medio millón de empleados públicos improductivos que vivían de la teta de Papá Estado.

Fidel Castro no es militar cuartelero como el déspota Hugo, ni un tipo que se viste de indio como el demagogo Evo; sino un hijo de un señor acaudalado y educado en los jesuitas, lo que le posibilitó durante tiempo esconder sus perversas intenciones de pseudolibertador ante la opinión pública mundial. La realidad es que el viejo barbudo ya no cuenta, diga lo que diga. Ninguno de los liberticidas déspotas del mundo dependen ya de él.

¡Vaya con el “coma-andante” del chándal Adidas! El abuelete canalla sólo ha querido salvarse antes de morir, y todos los liberticidas populistas que siempre le han aplaudido entusiasmados, empezando por su hermanito Raúl, lo han devuelto al corral ideológico forzándole a desmentir lo que dijo. Todo para salvar la viabilidad del negocio socialista en el que siguen sintiéndose los tiranos tan a gustito.

Visto lo ocurrido, podemos decir que Fidel Castro está preso en su propia cárcel ideológica y sectaria que él construyó durante medio siglo. Sin embargo, su hermano y la cuadrilla de lameculos que le rodean siguen aferrándose, como buenos carceleros, a la riendas del corrupto y represor socialismo cubano para salvar su cuello, por ahora, porque muchos inocentes devorados por los tiburones o los que cayeron en Bahía Cochinos siguen inquietos en el más allá exigiendo justicia.

Juan Triana, economista investigador del Centro de Estudios de la Economía Cubana, admitió que "Las cuentas del Estado socialista ya no dan más de sí y es muy duro para cualquier gobierno, pero ya no queda más remedio", afirmó Triana, y añadió que la absorción de esos desempleados públicos deberá pasar por pequeñas empresas, cooperativas o trabajar por cuenta propia, pues no cree que Cuba pueda inventar nada nuevo.

¡Que paradoja!, los comunistas bananeros dicen que el capitalismo no sirve pero lo están reinventando para salir del agujero de miseria al que han condenado al pueblo cubano. De nuevo, comprobamos como la ruina del socialismo lleva a la esperanza de la economía de mercado. Única solución real, natural y eficaz que garantiza prosperidad y Libertad de los pueblos.

La realidad es que Fidel Castro fatigado, con el propósito de hacerse perdonar puesto que él siente que le queda poca vida, se arrancó a decir lo que realmente pensaba ante un periodista americano simpatizante del régimen: “….Que el Rey Socialista va desnudo, que el Socialismo en Cuba ha sido un desastre, que se arrepiente de haber perseguido a los homosexuales; que se arrepiente de haberle pedido a la URSS, en 1962, que destruyera EEUU con misiles nucleares; si aboga por la existencia de Israel, si critica a los negacionistas y antisemitas de todos los tiempos, si elogia a los judíos por haber resistido gracias a su religión y cultura a tantas calumnias y persecuciones que nadie sufrió como los judíos, etc, etc”.Esto les ha sentado muy mal a los marxistas-socialistas-comunistas del planeta.

Desafortunadamente, hace tiempo que abandonaron la razón esos liberticidas populistas del siglo XXI y frente al dilema entre civilización y socialismo, siguen prefiriendo apostar por el inviable socialismo sin importarles lo más mínimo el futuro de sus pueblos.



http://www.goear.com/listen/890dfef/la-desastrosa-aventura-polã­tica-de-fidel-castro-www.lodicecincinato.tk

sábado, 31 de julio de 2010

ETA o el comunismo vasco




En cuanto a ETA, esa pandilla de asesinos mafiosos que, pistola en mano, vuelan en pedazos la nuca de algún desgraciado, no me merecen ningún respeto ni consideración.

Lamentablemente en España triunfa el amigo de los hombres de paz, ¡¡sí esos que le gritan al magistrado!! "¡Ven aquí, cabrón, que te voy a arrancar la piel a tiras y te voy a meter siete tiros!".

Si, En España gana ese falsario discurso de la paz (de cementerio), ese maldito discurso manchado de sangre.

Tristemente en España vence la palabrería de quien quiere conseguir la alianza de civilizaciones como sea sin pensar que sólo existen civilizados e incivilizados.

En España gana la demagogia de la paz perpetua con quien se pasa todo el tiempo preparándose para arrasar el estilo de vida occidental y las libertades que tanto costó conseguir a nuestros abuelos.

En un futuro próximo habrá nuevos atentados terroristas y algún infeliz perderá su vida. Como de costumbre no servirán de nada los minutos de silencio, los golpes de pecho y las lamentaciones.

¿Vosotros que hacéis cuando tenéis una plaga de cucarachas en casa? ¿Dialogáis con ellas?












domingo, 7 de febrero de 2010

Stalin y la gallina


La revolución rusa estuvo a punto de sucumbir por el desencanto del pueblo con la dichosa dictadura del proletariado que sólo les había traído más represión y más miseria. Entonces los colaboradores de Stalin preocupados por la situación decidieron pedirle consejo para evitar una rebelión popular.

Stalin les recibió y sin mediar palabra los llevó al patio de su casa en una fría y ventosa mañana de invierno. Stalin agarró una de las gallinas que deambulaban por allí y procedió cruelmente a arrancarle todas las plumas. Luego puso al animal en el suelo y exclamó: “ya eres libre”; pero el ave, con la piel amoratada debido al frío siberiano y al dolor causado por el suplicio, no hizo otra cosa que pegarse a los zapatos de su torturador restregándose con la tela de sus pantalones. Sin embargo todos sus colaboradores pensaron que la gallinácea saldría huyendo espantada después del brutal acto.

Stalin les explicó que el ejemplo representaba la base del socialismo para controlar a la ciudadanía: “Igual que la gallina, el pueblo humillado se postraría ante él suplicando sobrevivir cuanto más lamentables fueran sus condiciones de vida en un escenario de terror”.

El mensaje de Stalin estaba claro; crear una sociedad sumisa, aterrada y totalmente dependiente del Estado para someterla con facilidad como gallinas desplumadas esperando a no ser elegidas para llevarlas al matadero.

Tiempo después, un famoso discípulo del tirano soviético llamado Fidel Castro, después de presenciar algunos de esos fusilamientos sin garantías procesales que tanto le gustaba al sanguinario Ché Guevara; se reunió con sus jefes militares y civiles para informarles de los proyectos de gobierno que tenía para la nueva Cuba. Algunos de sus más fieles seguidores le replicaron que dichos proyectos podrían ser incompatibles con la democracia y no eran viables para facilitar la prosperidad deseada puesto que el pueblo cubano no los soportaría, además de que no se había hecho una revolución para eso; a lo que Castro les respondió que “el pueblo soportaría todo lo que se le haga porque el pueblo aguantará más mientras mas patadas se le den”. Ese fue uno de los motivos por lo que muchos de sus colaboradores desengañados desistieron de la revolución poniendo rumbo a Estados Unidos. Otros no tuvieron la misma suerte.

El socialismo es el método que los profesionales de la pseudorevolución han ideado para conseguir con astucia y maldad, el poder absoluto que les permita vivir a costa del sacrificio y esfuerzo de sus pueblos.

En el siglo XXI la democracia es su trampolín más apreciado para conseguir esos objetivos perversos. Una vez en el poder gracias a las urnas, mucha demagogia y a un ejercito de incautos que se la tragan doblada, siguen comprando voluntades cuyo pago se hace liquidando todos los recursos del Estado, devaluando la moneda si es menester y emitiendo alocadamente deuda mientras alguien se la compre. Después, si no tienen bastante, recurren a las expropiaciones, o sea, al robo de las propiedades privadas y a practicar “corralitos”, todo con el objetivo de seguir financiando sus sueños de transformar la sociedad a capricho.

Cuando la sociedad está esquilmada completamente, los pseudorevolucionarios fieles a la locura aplicarán el terror de Estado para mantener a raya a otros que osen alegar el fracaso de la pseudorevolución, justificando sus crímenes en nombre de la lucha de clases y del principio de la dictadura del proletariado, convirtiendo así en legítima la eliminación de las categorías de ciudadanos considerados dañinos para la construcción de su utopía y, por tanto, enemigos del pueblo al que dicen representar.

Pero disfrazado de democracia o no, es el socialismo de siempre; el de Pol Pot, el de Mao Tse Tung, el de los hermanos Castro, el de los Kim Jong, el de Evita Perón, el de Hugo Chávez, el de Zapatero y de tantos otros tiranos o aspirantes a tiranos que gobiernan o esperan gobernar.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Consigna nº 3556: El Embargo Imperialista



¿Cuántas veces hemos oído esa gilipollez de que las penurias económicas que sufre el pueblo cubano es consecuencia del embargo practicado por Estados Unidos?.
Hasta los tontos saben que el socialismo siempre buscará culpables a los problemas que causa. Los términos bloqueo y embargo son sinónimos en la perversa propaganda socialista cubana. Más bien, se trata de un boicot comercial, no un embargo y mucho menos un bloqueo. Todos sabemos que, desde hace mucho años, directa o indirectamente las empresas estadounidenses venden a Cuba sin respetar demasiado el boicot. Además hay que tener en cuenta la ingente ayuda humanitaria que llega a la isla. Ayuda que necesita el desgraciado pueblo pero que, a su vez, otorga a los tiranos un respiro al obstinado esfuerzo que hacen por mantener su régimen despótico fuera de toda lógica.

El dichoso embargo, y que yo veo más coherente denominarlo pseudoembargo, ha sido la mejor excusa para justificar la ineficaz y aberrante gestión económica que produce el socialismo. ¡Pero ahí están esa caterva de pijos pseudoprogres de los países capitalistas que con su hipocresía escondida en ropa de marca vociferan babeantes que la culpa de las miserias de Cuba es del pseudoembargo; ocultando así la vergonzosa tiranía del régimen socialista con que gobierna sobre su propio pueblo. Régimen cruel que esa panda de capullos quieren para otros, pero no para ellos mismos; ellos están muy “agustito” disfrutando de la libertad y de todas las mieles que ofrece la economía de mercado. Son pocas las ansias que tienen esos cabrones por trasladarse a compartir su vida con sus camaradas de la isla cárcel. Con un concierto o excursión organizada, de vez en cuando, es suficiente porque palpar en vivo la gris realidad cubana es demasiado desagradable para esas mentes acomodadas.

En Cuba, toda iniciativa emprendedora pasa irremediablemente por el régimen despótico socialista el cual impide, hasta con penas de prisión, cualquier actividad económica sin el beneplácito previo del gobierno. Este es el verdadero embargo al pueblo cubano que nadie condena. Es el embargo que se aplica a los súbditos de los tiranos de la revolución prohibiéndoles todo comercio con el exterior. Pero eso no es todo, es que ni siquiera pueden poseer negocios para comerciar entre ellos, salvo que seas un palmero chupapollas del partido único. ¿Cómo se le va a permitir al pueblo cubano importar o exportar si ni siquiera pueden salir libremente de Cuba; si ni siquiera tienen un libre acceso a internet como lo tienes tu; si ni siquiera tienen la posibilidad de leer este comentario como lo estás haciendo tu en este momento?.

Algunos ilusos se preguntarán: ¿Cómo es este tipo de esclavitud posible en el siglo XXI?. Esto es así porque somos muy pocos en el mundo los que mantenemos encendida la llama de la libertad. Esto es así porque la tendencia de las masas al aborregamiento y la mediocridad lo hace posible. Esto es así porque cuando el socialismo coge las riendas del poder absoluto no hay quien le pare. Esto es así porque casi todo el mundo mira para otro lado y porque la terrorífica maquinaria de control social castrista es muy eficaz.
La principal táctica de esa maquinaria de control es la delación. Todos los cubanos tienen la obligación de denunciar a sus semejantes ante cualquier sospecha de conducta poco revolucionaria. Ahí está el truco. Para ello se han inventado monstruosidades como Los Comités de Defensa de la Revolución, esa institución stalinista de control social importada del nacionalsocialismo de Adolf Hitler y que según el prócer debía vigilar la vida de cada familia en cada manzana; denunciando a todo aquel que trate de encubrir a sus vecinos. Nada se le escapa a los ojos del “Gran Hermano” versión caribeña.

Es canallesco que algunos traten de abrirse con buenas intenciones al gobierno totalitario cubano (más bien, yo diría de forma estúpida), mientras que los cubanos siguen viéndose privados de su libertad sin que los hermanos Castro levanten el embargo de derechos básicos con el que afligen a su pueblo. ¿Porqué las balsas van siempre de La Habana a Miami y no a la inversa?.





¡Es el embargo de la libertad el único bloqueo que sufren los cubanos!. No hay duda que los déspotas castristas han cosechado un gran éxito propagandístico culpando al pseudoembargo de las malas condiciones de vida de su propio pueblo. Según dicha propaganda, el pseudoembargo ha provocado la escasez perpetua de alimentos que justifica que el régimen déspota reparta los pocos existentes a través de la libreta de racionamiento; garantizando así que lleguen por igual a todos, salvo para ellos, que cuentan aparte. Así, el Estado represor socialista se legitima hipócritamente ante el pueblo esclavo como el garante de la equidad social.

Cualquier turista puede confirmar que Cuba importa cualquier producto que precise, incluso de origen norteamericano. Un ejemplo muy vistoso lo tenemos en los ropajes de Fidel, que con toda la hipocresía del mundo, luce con frecuencia chandals de famosas marcas deportivas.




Es un hecho que una ingente cantidad de países comercian sin restricciones con Cuba. Incluso sus principales socios comerciales son buenos aliados de los Estados Unidos, como Canadá, España y Francia.

Si hay divisas para pagarlo, todo producto que Cuba necesite lo puede comprar en el extranjero. Además, podríamos preguntarnos: ¿Que ocurre con los otros países socialistas que aspiran a implantar la dictadura del proletariado? ¿Acaso no podrían producir tecnología eficiente y bienes de consumo de calidad para enviar a Cuba y que ésta sea independiente de esos denostados países capitalistas? La respuesta es obvia: es imposible, porque el socialismo nunca crea nada, sólo destruye y arruina. Es algo propio del sistema socialista.

Debemos tener presente que Cuba importa el 90% de lo que consume y que EEUU, en 10 años, ha exportado alimentos a Cuba por casi 3000 millones de dólares (millones de toneladas de alimentos). ¡joder!, ¿pues qué es esa monserga del bloqueo imperialista?

Incluso las nuevas socialdemocracias latinoamericanas, conniventes y elogiadoras de los regímenes totalitarios bananeros, exportan menos a Cuba que los propios Estados Unidos.

Gente como Lula o Bachelet, palmeros de los tiranos latinoamericanos, esconden las auténticas causas de la falta de bienes de primera necesidad en Cuba. Como buenos pseudoprogresistas no atribuyen al aberrante sistema socialista la interminable escasez de alimentos. ¡Todo sea por ganar elecciones y seguir medrando a costa del contribuyente!

Desde el 24 de octubre de 1962, el boicot comercial se debió a las expropiaciones de las propiedades estadounidenses así como por el tema de los misiles nucleares soviéticos instalados en la isla. El boicot comercial trataba de evitar que las empresas norteamericanas comercializaran con el régimen castrista y que los norteamericanos no gastaran su dinero en Cuba. En un primer momento, el boicot comercial afectó algo a Cuba porque toda la maquinaria era de origen norteamericano, pero ya en la década de los 70 la orgullosa dictadura proclamó la total derrota del boicot puesto que empezó a comprar, a precios políticos, tecnología y maquinaria a la URSS y países de su órbita . Hacia 1973 todo el parque industrial y bienes de equipo provenían del Este. Recordemos como, hasta la caída del muro de Berlín, Cuba estaba totalmente subvencionada por los soviéticos que le vendían petróleo a precios inferiores a los del mercado; comprándole productos, como la azúcar de caña, a precios superiores. A pesar de ello, el nivel de vida del pueblo cubano fue decreciendo porque sin libertad no hay progreso para ninguna sociedad.

Cuba, como prototipo de país socialista, tiene un sistema de producción ineficiente. Esto, sumado a que se les acabaron las ventajosas relaciones comerciales que practicaban con los soviéticos, ha provocado que la miseria del pueblo cubano sea crónica y descomunal.

Las matemáticas no fallan. Cuba vende al exterior bienes por 1.700 millones de dólares mientras que importa otros que ascienden a 8.000 millones. Si a este déficit comercial le unimos que Cuba no paga desde 1986 su deuda externa, la cual asciende a más de doce mil millones de dólares; si además de esto vemos como ningún país le ofrece crédito, salvo el iluminado de Chávez que, con su afán de reinar Latinoamérica, subsidia perversamente con petróleo el tambaleante régimen de los Castro; el futuro de la economía socialista cubana no es muy halagüeño, salvo que se mantenga artificialmente mangoneando o aterrorizando al pueblo.

No olvidemos tampoco, como otros iluminados socialistas destruye sociedades, cuya referencia es Zapatero, con objetivos puramente demagógicos, ayudan a mantener a pueblos en la miseria perdonando la deuda a los dictadores amigos a cuenta de lo que descuentan mensualmente de su nómina a los trabajadores de sus países; si es que aún, algunos tienen la suerte de conservar su nómina.

El cinismo de cierta gente es grande. Como el socialismo cubano no puede arreglar los problemas que causa, o sea, sacar al pueblo de la miseria en la que se ahoga; ahora los integrantes de La Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR) no se les ocurre otra cosa que evitar el gran trauma socio-político que está por llegar a Cuba pidiendo que sean los tan agraviados Estados Unidos los que salven del derrumbe al régimen comunista cubano; para ello demandan al odiado país imperialista que consuma más turismo cubano. Es decir, ¡tócate los cojones!, que sean los gringos los que gasten sus dólares imperialistas en turismo caribeño, lo único productivo de la isla cárcel, puesto que, como todos sabemos, el comunismo cubano, hasta ahora, no ha podido intervenir sobre el clima caribeño para cargárselo también.

Asimismo, esta gentecilla de UNASUR, también tiene el descaro de demandar que se elimine el tope establecido a las remesas que, sobre todo desde la Florida capitalista, los exiliados cubanos remiten a sus familiares (300 dólares cada tres meses). Todos sabemos que las divisas enviadas permiten mantener al 60% de la población que vive en ese infierno tropical de miseria y terror donde el salario medio mensual es de 20 dólares.

¿A los capullos de UNASUR no se les ocurre que quizás lo que necesita Cuba es simplemente libertad y economía de mercado?.

La idea que nos han vendido los seguidores de la consigna totalitaria es la de un territorio sitiado al que se impide por la fuerza comerciar con el resto del mundo. Cualquier información veraz que trate el tema del pseudoembargo va a chocar rápidamente con el exitoso montaje propagandístico internacional realizado durante medio siglo por la tiranía socialista de Fidel Castro.

Es increible contemplar aún a millones de descerebrados de todos los rincones del mundo que no solo miran a otro lado ante la criminal dictadura castrista sino que además la apoyan vergonzosamente. Esos liberticidas que cuidan cariñosamente a la dictadura cubana, piensan como buenos socialistas pijo-progres que son, que un gobierno que hostiga el mercado libre y la propiedad privada (siempre que sea de otro y no la suya) no puede ser tan malo. Este talante totalitario y cansino se integra perfectamente en el nauseabundo olor que despiden esas otras falacias sobre la igualdad en Cuba o los éxitos del régimen en educación y sanidad. Todo falso. Todo carnaza para alimentar a ese ingente número de cerebros pastueños pocos reflexivos y mediocres, en los que el sentido común y la reflexión brillan por su ausencia; y cuyos portadores están afanados, en pleno siglo XXI, en seguir manteniendo viva una ideología genocida, ineficiente, casposa y obsoleta.

“Bloqueo” dicen esa pandilla de tarados, mientras que multinacionales, como la española “Sol Meliá” amasa millones con sus hoteles-prostíbulo de la isla cárcel. Lugares suntuosos donde se les impide entrar a los cubanos pero no a las divisas capitalistas. ¡Eso si que es bloqueo!




Debéis saber que Sol Meliá gestiona, junto al gobierno déspota, más de una veintena de hoteles de lujo entre los escombros ruinosos donde vive humildemente el pueblo cubano. Así, la propiedad de los hoteles y sus suculentos beneficios son compartidos con los nuevos tratantes de esclavos que representan al socialismo del siglo XXI, esos que deciden quien puede trabajar y quien no en dichos hoteles, administrando también, como buenos amos, la totalidad del salario de los obreros.

Recordemos como el régimen castrista ha enriquecido a empresarios españoles y canadienses carentes de escrúpulos. Recordemos como les ha ofrecido interesantes concesiones para posibilitar la inversión en Cuba. Mientras esto ocurría, los socialistas caribeños seguían quejándose del pseudoembargo impuesto por Estados Unidos, al que le tildan incluso de bloqueo, presentándose todos esos sinvergüenzas adictos a la hoz y martillo como pobres víctimas del imperialismo estadounidense. ¡Cuánto descerebrado se habrá empapado su mente con esta maldita consigna!

No hay duda que los comunistas matan de hambre a los cubanos, en cambio, los alimentos “made in USA” matan el hambre del pueblo cubano. Invito a cualquier turista que se escape del bonito entorno del hotel de lujo y que visite barrios y aldeas donde habitan el verdadero y sufridor pueblo cubano. Propongo a todos, con la debida discreción por miedo a las represalias, a que pregunten a esas humildes gentes el verdadero origen de la soja, el maíz, el pollo, el arroz o del trigo, que consumen en 10 días, y que el partido único en el poder distribuye para un mes a través de la libreta de racionamiento. ¿Qué pregunten a que saben las sobras que dejan en la cena algunos indeseables en los hoteles de lujo antes de irse a intercambiar fluidos corporales con esos desesperados chavalitos y chavalitas del paraíso socialista?

POLITICOS 05

POLITICOS 04

POLITICOS 04
Pulsa sobre la imagen

POLITICOS 03

POLITICOS 03
Pulsa sobre la imagen

POLITICOS 02

POLITICOS 02
Pulsa sobre la imagen

POLITICOS 01

POLITICOS 01
Pulsa sobre la imagen

Cine para reflexionar

Cine para reflexionar
Vencedores o vencidos

El otro Socialismo


http://www.mediafire.com/file/ozzmmmwzkdk/TIRAN MÁS 2