Reflexión para hoy:

     

sábado, 7 de mayo de 2011

ANDALUCÍA





MACHACAR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN










MÁS INFORMACIÓN SOBRE LA CENSURA DE LA RADIO Y LA TELEVISIÓN  EN ANDALUCÍA:

  








ASÍ SE QUEDAN LAS COSAS EN ANDALUCÍA

Si hay una Consejería de Medio Ambiente, ¿para qué sirve la Empresa de Gestión Medioambiental?

Si hay una Consejería de Cultura, ¿para qué sirve la Empresa Pública de Gestión de Programas Culturales?

Si hay una Consejería de Agricultura y Pesca, ¿para qué sirve la Empresa Pública para el Desarrollo Agrario y Pesquero?

 Si hay una Consejería de Salud y un SAS, ¿para qué sirven la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias, la Empresa Pública Sanitaria del Bajo Guadalquivir, la Empresa Pública Hospital de la Costa del Sol, la Empresa Pública Hospital de Poniente de Almería o la Empresa Pública   Hospital del Alto Guadalquivir?

Si hay una Consejería de Educación, ¿para qué sirve el Ente Público de Infraestructuras y Servicios Educativos?

 Si hay una Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, ¿para qué sirven Turismo Andaluz S.A., Infraestructuras Turísticas de Andalucía S.A. o la Empresa Pública del Deporte Andaluz? (Y así hasta 172 agujeros por donde se va el dinero que se le roba al ciudadano vía impuestos)

Pues sirven para adjudicar todo lo adjudicable sin pasar por el interventor, para colocar miles de paniaguados y para evitar el control del Parlamento. Tengan en cuenta que las empresas públicas de la Junta emplean a 21.300 trabajadores, el doble que en 1998. Multipliquen esas 21.300 nóminas agradecidas por cinco votos familiares seguros por cada una de ellas y ahí tendrán otra clave más para saber qué ha ocurrido en las últimas elecciones andaluzas y  por qué esto es un Régimen.



El voto de los andaluces

El 26 de marzo del 2012 los españoles adelantaron una hora su reloj. Los andaluces podían haber aprovechado y haberlo adelantado más de treinta años, pero no lo hicieron. Al grito “¡Vivan las caenas!”  la mayoría de los andaluces optaron por más socialismo, pero ahora  endulzado con una dosis de comunismo radical subvencionado. El 26 de marzo la mayoría de los andaluces no optaron por el progreso con base en la autonomía personal, por el trabajo, por la libertad y por la razón. 

La ideología pseudorevolucionaria ha ganado a la democracia. La mayoría de los andaluces, puño en alto, quieren seguir siendo subsidiados  y se pasan por el forro de los cojones eso del esfuerzo, la austeridad y la responsabilidad. Para ellos la fiesta del trinque y del “me lo llevo …” tiene que continuar mientras existan españolitos dispuestos a prestarles la pasta y “otra de gambas…..”

En Andalucía la corrupción no importa, es algo con lo que se vive y de lo que se vive cada día. El poder absoluto corrompe absolutamente, pero el poder eterno corrompe eternamente. La corrupción es algo innato y normal en el socialismo. Sólo la mayoría de los andaluces son responsables de esa corrupción por haber elegido en el pasado y por haber elegido ahora continuar cuatro años más a los pies de los que se lucran descaradamente ¿Y a cambio de qué? A cambio de recibir la piltrafa.

Y es que ya son varios decenios de difusión de consignas marxistas por colegios, institutos, universidades, televisiones públicas y prensa pseudogratuita, donde los jóvenes y no tan jóvenes, más que enseñados o informados, son adoctrinados; más que instruidos son formados, en una sensibilidad política de socialismo de izquierdas. Y como ejemplo, el siguiente: 








La mayoría de los andaluces, con la hoz y el martillo en la mano, no han votado rojo bermellón por estar asustados de la derechona. Lo han hecho para que se siga repartiendo el erario público a espuertas. Lo han hecho para mantener el nepotismo. Han votado más de lo mismo para no perder su puesto de trabajo en la Administración Pública conseguido a “dedo” o, incluso, con la esperanza de que en el futuro “La PSOE” coloque a la familia entera.

La táctica ha sido simple:  apostar por una recomposición de la fuerza al estilo del Frente Popular; sumando el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) e Izquierda Unida (IU), que juntos conforman una más que suficiente mayoría absoluta.

El PSOE andaluz, carcomido por la herencia de Suresnes y ahogado en su propia degeneración e ineficacia, se licua de gusto por el triunfo. Sabe que a su siniestra está la incombustible IU que le hará prolongar unos añitos más su “régimen”, siempre a cambio de alguna Consejería de Urbanismo o algo parecido para no perder las mariscadas y los Doritos.

Andalucía ha elegido libre y democráticamente más socialismo de izquierdas. Un socialismo poco ético e ineficiente que ha mantenido a esa región en la cola de las regiones de España, en cuanto a  desarrollo económico y  bienestar social. Todos los andaluces, por igual, sufrirán las consecuencias de tal decisión. Adiós al sueño de una región cohesionada, equilibrada y próspera. Adiós al sueño de acabar con su división interna, con eso que se denomina la Andalucía pobre y la Andalucía rica. Y digo esto porque es escalofriante pensar que el 90% de sus municipios no alcanza la renta andaluza, que ya de por sí es baja con respecto a otras regiones españolas,  a pesar de que desde 1982 el PSOE ha disfrutado en Andalucía de presupuestos elevados gracias a la  solidaridad nacional  y  a la generosidad europea, sobre todo del contribuyente alemán, al que se le debería haber erigido un monumento en cada pueblo andaluz.

Lo triste es que ni siquiera la evidencia de que ya no queda pasta para casi nada y, por tanto, tampoco para migajas en forma de subsidio y subvención, ha hecho recapacitar a la mayoría de los electores andaluces.

Quizás con el agravamiento de la crisis económica, que los hundirá más en la miseria y el caos social, la mayoría de los andaluces se den cuenta de que el Estado no puede aguantarse sobre la base de que unos vivan a cuenta de otros; o de que casi todos cobren y casi nadie pague. Pero eso no sucederá. Lo que posiblemente ocurrirá, y esto es lo más peligroso, es que las masas no recapaciten y se echen a la calle tratando de imponer  “físicamente” la hoz y el martillo.

¿Pero cómo es posible que una región, donde el 17% del censo tiene un trabajo en la Administración Pública y una tasa de paro del 33 por ciento, va a seguir gobernada por los mismos tipos que lo han hecho durante más de 30 años? La propia pregunta lleva implícita la respuesta. Hablamos de una sociedad perezosa, guerracivilista, envidiosa, aborregada, subsidiada y cobarde. Es un caso puro de clientelismo y complicidad ciudadana. Hablamos de una mezcla entre feudalismo y agencia de colocación  denominada coloquialmente  “La PSOE”, financiada por el contribuyente español. Para colmo, algunos gilipollas aún dicen que la dictadura de Franco duró demasiado. El PSOE en Andalucía ha batido el record y extenderá en el tiempo su régimen despótico con la ayuda de los marxistoides de Marinaleda. Eso si antes Andalucía no se va al carajo, puesto que las subvenciones y la emisión de deuda se deben acabar, porque entre otras cosas, ya no hay elecciones en Andalucía dentro de 4 meses ¿Lo vas captando Sr. Rajoy?

Los andaluces siempre han sido tratados por el gobierno de la Junta como si de unos borregos en manada se tratara. Es decir,  la principal política del régimen instaurado en Andalucía por el PSOE ha sido eliminar la democracia y convertir a la inmensa ciudadanía andaluza en meros vasallos que votan cada cuatro años.

En las elecciones andaluzas del 26 de marzo del 2012 ha fracasado la opción de las libertades, de apostar por el verdadero progreso, la excelencia y la igualdad de oportunidades; triunfando el progresismo relativista, poco ético, populista y revolucionario.

¿Y ahora díganme ustedes cómo “la PSOE” y los comunistoides de Marinaleda van a hacer sus políticas populistas y clientelares sin el colchón subvencionado de bienestar que el Estado les ha facilitado hasta ahora? Un colchón de agua que reventará y ahogará a todos los que han saltado sobre él y a los que, con simpatía o cabreo, contemplaban el espectáculo. Pena me da de los pobres andaluces bizarros, independientes, responsables, reflexivos  y honrados; cuyo mayor pecado ha sido nacer en una maravillosa región llena de borregos, zopencos, mangutas y paniaguados.

También es lamentable que la política nacional del Gobierno del Partido Popular (PP), presidido por Mariano Rajoy, haya estado supeditada a las elecciones andaluzas. Una política basada en el diálogo con descerebrados, de perfil bajo, de no hacer nada que moleste no sea que el pueblo andaluz pensara que los del  PP tienen intenciones de hacer reformas  que pican aunque beneficien a  la ciudadanía española, debido a la mierda de herencia económica y social dejada por el iluminado de Zapatero. Las consecuencias de esta estrategia arriolesca, mantenida desde el 20N, han sido cientos de miles más de parados; cientos de miles de empresas y negocios cerrados en todo el territorio nacional; ciento de miles de votos menos en Andalucía que en el 2008, cinco puntos menos respecto a las últimas elecciones generales; una huelga general organizada por unos sindicatos sectarios y financiada por Mariano Rajoy puesto que les sigue subvencionando a esos parásitos; así como la imposibilidad de recuperar, durante otros cuatro años más una región que merece lo mejor si algunos no estuvieran impidiéndoselo.

El PP del D. Javier Arenas no ha conseguido que la sociedad andaluza despierte de su anestesia ideológica de manipulación y falsedades, la primera de las cuales era simular el rancio socialismo con una falsa democracia. El socialista de derechas del Sr. Arenas, no ha conseguido que la ciudadanía andaluza se transforme en una ciudadanía normal, crítica y reflexiva, de esas que tiene cualquier país civilizado. El Sr. Arenas no ha impedido que la maquinaria de propaganda ideológica, cultural y educativa siga monopolizada por los socialistas de izquierdas. El Sr. Arenas ha fracasado porque la sociedad andaluza ha optado por la inercia en lugar de por el cambio.

El  socialdemócrata Sr. Arenas ha perdido porque  la sociedad andaluza apuesta por la pastueña servidumbre institucional en lugar de reivindicar  el saneamiento y la higiene cívica. El fracasado (por 4ª vez) Javier Arenas, nunca fue el candidato del PP más óptimo, puesto que  nunca dijo claramente la forma de terminar con el despilfarro de dinero público que existe en Andalucía. Su actitud mansa y maricomplejín le ha pasado factura. La mayoría de los andaluces han dicho que para socialismo ya está el de “La PSOE”. Por eso, a pesar del desastre económico y social en la que está sumida la comunidad autónoma, la mayoría de los andaluces han optado por más de lo mismo, si acaso acentuado con un giro radical a la izquierda en beneficio de IU.

La mayoría de los andaluces han renegado de la responsabilidad, el raciocinio, el coraje y la ilustración que son los mayores capitales humanos que tienen las verdaderas sociedades democráticas. El conjunto de esos valores determinan al ciudadano activo de las sociedades avanzadas donde abunda la Libertad y el progreso. La ciudadanía andaluza disfrutaba hace más de 3 décadas de esos valores, pero lamentablemente, se vieron mermados progresivamente desde el primer año de gobernar el  socialismo de izquierdas. Un sistema político obstinado en la transformación de la pluralidad individual en una colectividad amorfa y apesebrada.

El maricomplejín PP de Mariano Rajoy no ha sido capaz de apostar claramente por la única política que puede sacar a Andalucía y a España de la miseria moral y económica en la que se ahogan. Mariano Rajoy no ha sido capaz de apostar por el liberalismo. Una gestión política que se fundamenta en la autonomía personal, en la sociedad abierta, en un programa de desarrollo económico muy poco intervencionista pero muy eficiente, productivo y competitivo. Una forma de hacer política donde el Estado es mínimo con el fin de maximizar las libertades de los ciudadanos. Una política liberal que sólo puede funcionar con un  Estado con separación de poderes e imperio de la Ley. Mariano Rajoy no sabe o no quiere regenerar ética y democráticamente las instituciones acostumbradas a servir a los partidos políticos antes que a la ciudadanía.

Mariano Rajoy no sabe defender la España unida y común; postrándose rendido ante los tipejos que conforman el nacionalsocialismo caciquil y que quieren una España  partida, disgregadora, asimétrica y rendida. Por ahora,  los españoles que viven al norte de Despeñaperros tendrán que fastidiarse con los “griegos” andaluces contemplando cómo les arrastran un poco más pendiente abajo. Mariano Rajoy podría evitarlo si se arma de valor y hace lo que hay que hacer, pese lo que les pese a esos andaluces subsidiados y “colocaos” a dedo, así como a la diversa fauna sindical subvencionada que está ahora más eufórica que nunca.




¿Cómo es el comunismo andaluz al estilo de Marinaleda?



http://lodicecincinato.blogspot.com/2010/04/marinaleda-de-la-revolucion-socialista.html





Al Andalus, así será la Andalucía del futuro












La socialista Laura Gómiz, Presidenta de Invercaria (empresa pública andaluza), presume de inventar "como nadie" ante el miedo y las reticencias de los técnicos.

El exdirector de Promoción de Invercaria, Cristóbal Cantos, grabó un total de tres reuniones en las que supuestamente la entonces presidenta de la empresa pública andaluza les exigía hacer informes falsos.

El diario ABC publicó la transcripción de estas reuniones en la que aparecen otros técnicos poniendo reparos a realizar estos informes. De hecho, Laura Gómiz les pedía que echaran imaginación al asunto. "¿Y si no hay nada? Se inventa. Entonces es cuando se inventa. ¿Vale?". Así les instruía en las reuniones.

En dicha reunión, celebrada el 24 de mayo de 2011, uno de los técnicos puso reticencias a la confección de expedientes sin que mediase una propuesta de inversión. "Pues esas nos lo inventamos, Dani", le replicaba la ahora expresidenta de Invercaria, que añadía que "hay que ser un poco imaginativo, que tenga coherencia". "Que Dios me coja confesado", se lamentaba uno de estos técnicos.

En este sentido, en los 68 minutos que dura la grabación íntegra del encuentro, Laura Gómiz reconoce que hay 38 proyectos con documentación incompleta.

Así, la entonces presidenta de Invercaria puso como ejemplo a los técnicos el caso de Ferias Internacionales de Andalucía (FIVA), una muestra virtual que ni siquiera tenía web y que recibió un crédito de 716.000 euros de Invercaria. Ante las reservas del técnico asegura Gómiz: "yo te digo: si en FIVA no hay... en FIVA me lo estoy inventando ahora mismo, pero suponiendo que no tenemos un plan de negocios".

Según se desprende de la grabación, Gómiz se hizo cargo de los informes de los proyectos donde "no hay nada" y alegaba que "yo tengo más capacidad de inventar que nadie, me parece a mí (se ríe) ¿No? ¿o qué?".

Este mismo técnico que ponía reticencias le confiesa su preocupación por firmar los expedientes y Gómiz le replica que "no hay firma. Vamos, la firma va a ser la mía". "Es simplemente unos expedientes que se han encargado con la documentación que teníamos", añadió.








http://www.goear.com/listen/6597039/corrupcion-socialista-andaluza-01-wwwlodicecincinatotk








Mi amigo Pablo Molina me contó la siguiente anécdota:


Un liberticida sectario de la PSOE (Partido Socialista Obrero Español) le comentó, no hace mucho, que los votantes de izquierda son más críticos con su partido en lo referente a la corrupción que los votantes de derechas con el suyo. "Desde luego" –respondió-, "en Andalucía sólo han tardado 30 años en darse cuenta de que precisamente los suyos roban a espuertas".


Pero en realidad no es que los andaluces acaben de descubrir la corrupción sistemática del PSOE. Lo sabían desde el principio, pero mientras ha habido dinero para aliviar escrúpulos, untar conciencias y torcer voluntades el PSOE ha ido encadenando una victoria tras otra. Los socialistas son incapaces de entender cómo funciona la economía en las sociedades libres y los socialistas andaluces, todavía más. 


Su gestión pública ha consistido en comprar a la sociedad con el dinero que previamente le han extraído, por sí o por institución interpuesta como los impuestos transferidos por el gobierno central. Cuando llegó la crisis el gobierno andaluz no hizo sino extender el modelo al ámbito empresarial, el más fácil de corromper en una situación de desplome de la economía. Sólo así cabe entender que se creara un asfixiante entramado de agencias públicas y organismos oficiales cuyo único fin declarado es precisamente entregar subvenciones a los dueños de las empresas bien conectadas con el poder político. De ahí a que una parte sustancial de esos fondos públicos llegara a bolsillos privados sólo había un paso que el socialismo siempre ha dado y además tomando impulso, como corresponde a la trayectoria de un partido que ha hecho de la corrupción su principal divisa política. El PSOE andaluz es culpable de haber envilecido a toda una sociedad anulando sus resortes morales. Con su holding de agencias corruptoras, Griñán ha conseguido erradicar la cultura del esfuerzo, la iniciativa privada y la libertad para implantar la ética del trinque, de tal forma que sus paisanos ya sólo le afean que el dinero que debía llegarles se lo haya quedado el putero de la consejería del ramo.  En una sociedad sana, la primera denuncia habría sido contra el mero hecho de que la Junta de Andalucía entregue dinero público a unas empresas sin contrapartida conocida. 


Esa es la verdadera corrupción, a la que el cuerpo social andaluz se ha acostumbrado porque en estos treinta años no le ha ido del todo mal. Ahora con la crisis los fondos escasean y la prodigalidad de antaño ha dado paso a un reparto del botín mucho más cicatero. El alud de corrupción ha comenzado a desbordarse ya y también en Andalucía los ciudadanos han comenzado a darse cuenta de que la recesión va en serio. El problema es que los socialistas van a dejar a una sociedad en pleno síndrome de abstinencia del trinque y en estos casos suelen ocurrir episodios violentos.








Andalucía no está muerta aunque ha estado anestesiada durante décadas por la manipulación y la perversa propaganda caciquil, igualitarista y colectivista de un PSOE todopoderoso, amante de “Papá Estado”. Los ciudadanos andaluces han permanecido atemorizados por el estúpido cliché según el cual quien no era socialista era fascista, quien no simpatizaba con el PSOE era un franquista reaccionario. Afortunadamente, los ciudadanos andaluces están perdiendo el miedo y el espíritu borreguil. Un miedo mantenido durante 30 años. Un miedo real, puesto que discrepar con la ideología rancia, casposa, mafiosa y radical del PSOE era socialmente peligroso y muy penoso. Hasta ahora, permanecer fuera del PSOE conllevaba pasar frío, mucho frío.


Los andaluces han perdido el miedo. Un miedo que nunca tuvo que enquistarse en la cultura política andaluza y que, sin embargo, ha sido el soporte del régimen del Gobierno chavista, heredado posteriormente por Griñan, y que empezó hace 3 décadas.

Andalucía necesita un cambio urgente de comportamientos democráticos y no meramente un cambio del partido en el gobierno, condición imprescindible pero no suficiente. Los andaluces precisan un cambio drástico que devuelva la responsabilidad, la independencia, la libertad, la ética y la iniciativa a la sociedad civil andaluza.


Un amigo andaluz me ha escrito lo siguiente:

Estoy harto.

Harto de que a los andaluces se nos etiquete de vagos, sin criterio, apesebrados, subsidiados o incultos.

Harto de que se nos asocie únicamente con el flamenco, la juerga, los toros y el vino.

Harto de Loperas y musho-beti, de cuentachistes, de famosillos de tercera división, de Malayas y de Faletes.

Harto de ver en las series de televisión los papeles de criada analfabeta o tontito con acento andaluz (¿y ningún presentador de informativo con nuestro acento?).

Harto de ver programas de zapping con el patético programa de Juan y Medio mofándose de nuestros ancianos en busca de pareja, dando la imagen de personajes grotescos.

Harto de nuestra imagen de sociedad subsidiada, cateta y sin criterio. Cansado de que se menosprecie nuestro acento.

Harto de ver andaluces que únicamente triunfan en el programa de Patricia, Gran Hermano y similares.

Harto de Jesulín, de Pozi, de Pantojas y Jurados. Harto del risitas, de Romerías del Rocío y Feria de Abril.

Harto de la duquesa de Alba (a la que hicieron hija predilecta de esta tierra, tócate los pirindolos) de su hija, de sus hijos, de su yerno y sus trajes de flamenca. Y ahora de su boda.

Harto de toreros que se lían con fulanas, del botijo y la pandereta.

Harto, cansado, hastiado, aburrido me tienen.

Ojalá alguna vez los medios se acuerden de los millones de andaluces que se levantan cada mañana para levantar esto, o de nuestros padres y abuelos que emigraron hace décadas a Suiza, Cataluña y Vascongadas para trabajar donde nadie quería.

Ojalá quien habla de nuestra incultura se acuerde de Séneca, Maimónides, Averroes, Góngora, Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Machado, Falla, Zambrano, Velázquez, Murillo, Carlos Cano, Luis Rojas Marcos,

Ojalá se acuerden de que hablamos con acento andaluz abogados, marineros, médicos, albañiles, arquitectos, investigadores de alto nivel, camareros, taxistas, prostitutas, jueces, enfermeras, empresarios, policías, obreros, agricultores; se acuerden de millones de personas que se parten los cuernos cada día, desde Ayamonte hasta el Cabo de Gata, millones de andaluces que siguen haciendo Andalucía más allá de Despeñaperros…


Un abrazo.
Saludos

Prof. Juan José Ruiz Departamento de Química Física y Termodinámica
de R Aplicada Universidad de Córdoba Edificio Marie Curie
Campus Universitario Rabanales


P.D.: Solo me queda la satisfacción de que la Belén Esteban no es Andaluza




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Me voy de putas, paga el contribuyente






España, tierra de terratenientes




La mina socialista andaluza



A las mariscadas, a las mariscadas

3 comentarios:

  1. La culpa de cómo está Andalucía es de los caciques, los pseudo-socialistas, que no son mas que liberales que usan el discurso chovinista para ganarse los votos y por ende la pasta, y por último de la mala gestión durante décadas en las que todo el capital producido en Andalucía se lo chupaba la industria de Madrid, País Vasco y Cataluña, comunidades que usan para referirse a Andalucía y sus gentes términos xenófobos y despectivos (cuando la mano de obra andaluza fue la que hizo florecer su economía capitalista).

    Por suerte no ganará el chuloputas y soberbio de Arenas, quien traga los insultos de los fascistoides de otras comunidades como los de Cataluña (anteriormente citados) a los que de vez en cuando oigo decir que somos unos analfabetos por hablar con nuestro acento (fruto de una evolución fonológica, no por que se hable mal) mientras que en Andalucía la gente no se mete con el sonido a "polla en la boca" cuando pronuncian la "l" o de los leismos en el País Vasco y Madrid, que en estos últimos ejemplos sí que son errores gramaticales.

    Entre el enchufismo de los del P$OE y los fachas feriantes y de semana santa están hundiendo Andalucía, y luego tú te quejas de que en Marinaleda el pueblo le roba a un noble la tierra que les pertenece.

    La culpa del retraso de Andalucía (y también de España) no fue otra que de los caciques y grandes empresarios, quienes no invertían en mejorar sus empresas (si vivían de puta madre!!!, pa que?!!!) cuando pudieron aprovechar el dinero que dejó la Primera Guerra Mundial (al comerciar con los beligerantes muy lucrativamente) y mejorar la industria, agricultura, ifraestructuras, sanidad, educación y demás servicios, que dicho sea de paso, nos quieren quitar los "caciques" actuales.

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  2. Sr. Anticaciques: Uno de Marinaleda que pensaba como tú me afirmó que el socialismo genera pobreza; sin embargo se contradecía al comentar que el comunismo no crea pobreza. Como si fueran sistemas totalmente diferentes. La ignorancia es mala y lo deberíais saber. A un perro, aunque le cambies de collar sigue siendo el mismo perro.

    Es más, ese mismo descerebrado me comentó al día lo siguiente: “……..el mercado esclaviza al pueblo con déficit público…”. A parte de ignorar qué es el mercado, enemigo ficticio predilecto de todo zopenco ideológico, debería saber que el déficit público del Estado, generador de deuda, sólo lo crean los políticos populistas e intervencionistas, ya sean socialistas de derechas o de izquierdas.

    Un ejemplo es el presidente socialista español, ese manirroto llamado Zapatero que, durante dos legislaturas, ha endeudado a los españoles hasta las cejas para pagar políticas, a base de subvención y subsidios como los que recibe Marinaleda, que le hacían ganar votos garantizándose así seguir medrando en el poder. El futuro del país le ha importado una mierda. Sólo ha vivido para enquistarse en el gobierno él y los suyos. Sin embargo el movimiento de ilusos indignados “Democracia Real Ya” sale a la calle ahora, cuando casi todo está perdido y el país en quiebra técnica. ¿Dónde estabais hace 7 años cuando unos pocos ya veíamos que Zapatero llevaba a los españoles al abismo con sus políticas necrófilas, sectarias y liberticidas? ¡Ahora os echáis a la calle cuando ya no queda pasta para callaros con el timo del Estado de Bienestar!

    El Estado del Bienestar es como un somnífero que los gobernantes populistas suministran a sus vasallos para captar su voto en las elecciones. El Estado del Bienestar no es otra cosa que la devolución, en forma de falsa dádiva, de un “pedacito” de la riqueza que, con antelación, se ha sustraído a los ciudadanos más trabajadores, más ahorradores o más emprendedores.

    España constituye un ejemplo clarificador de adonde nos aboca el Estado del Bienestar. Sabemos que a una cantidad de desempleados, cada vez más numerosa, se les viene garantizando un subsidio mísero en base a la redistribución de la riqueza que, cuando estaban en activo y consumían, se les expropió durante años vía impuestos.

    Para que el ejército de parados siga subsidiado es preciso incrementar la fiscalidad a los que tengan aún la suerte de conservar su trabajo o a los emprendedores que mantengan a duras penas sus empresas. Éstos últimos cuando no aguantan más la cierran y sus trabajadores quedan en situación de desempleo.

    Así todos pasan a formar parte de ese terrible ejército de parados perceptores de subsidio. Así se retroalimenta el proceso en un círculo vicioso cada vez más descomunal e insostenible. Aquí es dónde el socialismo alcanza su objetivo: igualarnos a todos, pero en el grado de miseria y dependencia. Sr. Anticaciques o Sr. antiterratenientes ¿Cómo prefieres que te llame? ¿No serás como el “patillas” ese que cantaba lo siguiente?:

    http://www.youtube.com/watch?v=22JrRLa9m2Q

    http://www.youtube.com/watch?v=7W6C6hVi4Tk&feature=related

    http://www.goear.com/listen/04b2bfb/terratenientes-www.lodicecincinato.tk

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  3. Sr. Anticaciques: En un sistema de economía de mercado puedes mejorar con talento y esfuerzo, mientras que bajo el socialismo sólo puedes prosperar empleando la infamia. Es necesario más Libertad del individuo y menos Estado. Más iniciativa privada y menos intervencionismo público. Todo lo contrario a lo que reivindican los extasiados con el movimiento de indignados 15M o Spanish Revolution.

    La única forma posible que tiene la gente con menos recursos económicos para mejorar su situación es a través de ese MERCADO tan injustamente odiado, es decir, garantizando más libertad a las relaciones sociales entre los ciudadanos para que se generen nuevas iniciativas de negocio y nuevos proyectos empresariales, cuyo resultado siempre es el aumento de nuevas oportunidades de trabajo, así como una mayor oferta de bienes y servicios para toda la sociedad; no sólo para los más pudientes, como ocurre con el socialismo.

    Pero este objetivo es imposible alcanzarlo si existe un Estado, en manos de una casta política parasitaria, populista y perversa que interviene, presiona fiscalmente y utiliza la coacción sistemática para someter a los ciudadanos. Desgraciadamente el socialismo nunca abandonará esas armas tan poderosas, puesto que en ese caso reconocería su fracaso y el error intelectual que constituye su ideología.

    Una pregunta, ¿si no fuera por el mercado y la globalización, cómo cojones habrían tenido esos indignados liberticidas que acamparon en la Puerta del Sol de Madrid, tiendas de campaña de calidad y bajo precio como las que vende la multinacional DECATHLON? ¿Porqué no se montaron unas chabolas con cañizo y troncos? ¿Y los generadores y ordenadores portátiles que utilizaron para tener electricidad y estar informados a tiempo real respectivamente? ¿Acaso no es el mercado quien los fabrica y comercializa? ¿Porqué no se van a una cueva e intentan vivir sin economía de mercado? Mejor, ¿Porqué no se marchan a Cuba dónde su tan odiado MERCADO brilla por su ausencia?

    Existen en España dos regiones que demuestran como el sistema socialista ha causado mayor miseria y subdesarrollo. Son Andalucía y Extremadura.

    ¿Cómo es posible que en dichas regiones, en las que han gobernado sólo políticos socialistas desde que se constituyeron como Comunidad Autónoma hace más de 30 años, figuran en la cola de nivel de renta, pero en los primeros puestos en el índice de subdesarrollo y desempleo; a pesar de las ingentes ayudas recibidas del resto de comunidades autónomas y fondos para el desarrollo de la Unión Europea?

    Lo que ha sucedido en Andalucía y Extremadura no es sólo el resultado de las ineptitudes de su casta política socialista corrupta, perversa, manirrota y parasitaria apoyada por el pueblo pastueño y mediocre, que también; sino la consecuencia inevitable de llevar a la práctica una ideología que daña la armonía social, genera miseria y corrompe a la gente.

    Esas regiones españolas, que fueron condenadas al fracaso social, son el reflejo del daño que puede hacer el socialismo a un pueblo. Un pueblo subsidiado que siempre ha votado para no perder el subsidio o para que coloquen a la familia en una empresa pública, porque la mayoría de la gente sólo ha pensado una cosa: ¿Qué hay de lo mío? Y votaba en función de eso.

    Un pueblo manso, salvo pocas excepciones, que se dejó perversamente controlar, manipular y alienar para que el socialismo, que se constituyó en la nueva aristocracia de color rojo, pudiera seguir medrando en el poder de forma vitalicia. Sin embargo, la gallina de los huevos de oro se murió. Con eso no contaban esos “hijos de ....... su madre”.

    Los gobiernos del PSOE andaluz nos han dado la posibilidad de comprobar que, tal como dicen ellos, sí que hay algo más tonto que un obrero de derechas: un parado de izquierdas, y no sólo uno, sino millones.

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