Reflexión para hoy:

     

lunes, 11 de enero de 2010

Karl Marx. El burgués que embarazaba a las criadas



Estimados seguidores de este blog, ¿Sabéis quién dijo que "la intromisión por parte de las autoridades puede agravar una crisis preexistente"?

¿Federico Jiménez Losantos? NO. ¿Margaret Tatcher? NO. ¿Ronald Reagan? NO. ¿Milton Friedman? NO. ¿Adam Smith? TAMPOCO.

No fue ninguno de los liberales mencionados. La frase pertenece a Karl Marx. Al contrario que la mayoría de los socialistas de hoy, Marx estudió economía. ¡Ahora me explico porqué Karl Marx fue uno de los primeros en declararse "no marxista!

La causa del gran éxito de Karl Marx y del marxismo no fue porque su utópica doctrina fuera viable y eficiente, que no lo es en absoluto para el género humano; sino por el hecho de que creó la teoría ideal para justificar un sistema basado en un Estado muy poderoso que utiliza la coacción violenta para garantizar su aplicación, además de controlar, de paso, todas las facetas de la vida del ciudadano y robarle su Libertad. Por el contrario, al Liberalismo le cuesta mucho prosperar sin una teoría sistemática equivalente, o sea, sin una teoría consistente e integrada en un sistema social nuevo que se blinde frente a los ataques de ideologías liberticidas.

“Proletarios de todos los países del mundo, ¡perdonadme!”. Esto se podía leer, al día siguiente a la caída del muro de Berlín, en la base del monumento a Karl Marx, ese hipócrita burgués que embarazaba a las criadas proletarias. En este caso el calificativo de burgués no lo digo por despreciar a los empresarios o emprendedores tal como lo hacen denostadamente los liberticidas. Porque la burguesía, con la ayuda de la economía de mercado y el consiguiente esfuerzo en desarrollar las tecnologías aplicadas a los medios de producción, es la que ha logrado sacar de la miseria a millones de personas. Mis críticas se refieren a esos hijos de familias acomodadas, tipejos hipócritas como Karl Marx, Ernesto Ché Guevara, Fidel Castro y muchos otros niños malcriados que han vivido de maravilla gracias a la riqueza de sus padres y luego les da por ser revolucionarios pretendiendo que se reparta a la fuerza las rentas de otros.

Algún ciudadano que había estado prisionero tantos años al otro lado del sanguinario muro de Berlín debió pensar que ni siquiera Marx podría seguir siendo marxista tras comprobar los desastres de la aplicación real del socialismo extraído de sus teorías. Teoría cuya puesta en práctica ha facilitado la mayor experiencia de miseria y terror que ha conocido hasta ahora el ser humano. En eso consiste la materialización de la utopía socialista y en eso consiste la pesadilla que algunos descerebrados liberticidas están encabezonados en hacerla viable de nuevo en este siglo.

8 comentarios:

  1. ¿Cuantos millones de muertos ha causado el comunismo?

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  2. Lo curioso a la par que indecoroso, es que la Izquierda sigue en el fondo, defendiendo estos ideales, no hay mas que escuchar un rato a Zparo.
    Saludos.

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  3. ¡¡¡usted solamente es un conformista!!! el estado actual y el sistema establesido al que usted tanto admira y defiende, es el creador de toda la miseria del mundo; despues de que calleron los estados llamados comunistas todavia podemos ver de una forma agravada la miseria que deja el desarrollo creado del capitalismo, tal vez usted lleve su vida acomodada exclavo del dinero y el consumo, y simplemente se desvanecera en la nube toxica emanada de las fabricas de masas encefalicas inutiles, tal vez mueras pronto atragantado por un pedaso de hueso de humano en una hamburguesa de mcdonal, o apuñalado por un joven ladron producto de una sociedad dividida en clases, obediente a las leyes que mantienen el "orden" (estatus cuo), un joven vomitado por el sistema, o simplemente seas asesinado para que en este estado capitalista, sean vendidos por dinero tus organos.

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  4. Sr. Anónimo: ¿De verdad te crees todo lo que manifiestas? ¡Venga, no seas demagogo ni te aproveches cruelmente de la gente ignorante para manipularla!. Los amantes del intervencionismo público sois perversos porque os consta perfectamente que la crisis económica que padecemos en ningún caso ha sido provocada por políticas liberales que, por cierto, nunca se han aplicado, puesto que el prototipo liberal es incompatible con la clase política tal como hoy la entendemos.

    Los principales culpables de la miseria de la que tu hablas, hipotecando a gente de por vida con bajos tipos de interés, son los políticos intervencionistas y sus juguetitos llamados bancos centrales (instituciones socialistas por antonomasia) que gracias a sus intervenciones arbitrarias, como la de los tipos de interés, nos han llevado al desastre. Ésta es la primera prueba de que ni el mercado libre ni el liberalismo político existen.

    ¿A que se han dedicado en las últimas décadas el FMI, El Banco Mundial, la OMC, la Reserva Federal norteamericana, la ONU, los Bancos centrales, el G8, el G20, la Comisión Europea y toda la patraña de organismos intervencionistas públicos? Sobran reglamentos y controles, y falta, cada vez más, libertad individual en un escenario global de economía de mercado y Estado de derecho.

    Casi la totalidad de la casta política corrupta lleva años y años implementando políticas intervencionistas cuyo tufillo es propio de un rancio marxismo. Políticas que sutilmente disfrazan en lo que viene a llamarse socialdemocracia. Sólo la Libertad es fuente de prosperidad, justicia y bienestar.

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  5. Sr. Anónimo: Eres otro cansino del denostando consumismo ¿pero quien cojones te obliga a ti a consumir?. Es la consigna de siempre que la repetís hasta la náusea. Deja de pensar con la polla y utiliza tu cerebro ¡reflexiona joder!. Debes saber que para que en una sociedad se pueda acabar con la miseria tiene que crearse empleo y producir bienes que satisfagan necesidades.

    Para ello necesitamos inversiones no surgidas bajo privilegios sino las que compiten en igualdad de condiciones en un entorno de libertad y seguridad jurídica. Es decir necesitamos gente que arriesguen sus ahorros con la seguridad de que nadie le va a expropiar las ganancias, pero que si se equivocan en su apuesta deben asumir las pérdidas.

    Todo lo contrario a lo que se está haciendo ahora que el gobierno de turno facilita el negocio a sus amiguetes y si va mal las pérdidas las asume el Estado, o sea, los contribuyentes con el dinero que se les ha robado vía impuestos.

    Es importante que el Estado esté limitado al mínimo para que sea poco intervencionista. Esto es lo que realmente acaba con la pobreza. A los inversores y a los consumidores los debe proteger un sistema judicial independiente no un Estado totalitario donde la separación de poderes no exista.
    El socialismo de derechas o de izquierdas además de machacar el incentivo de obtener beneficios, la libre competencia. la igualdad ante la ley, la propiedad privada de los medios de producción; es incapaz de planificar o coordinar la economía; generando siempre un pifostio allá donde mete sus pezuñas, no sólo político, sino de tipo social y económico.

    Es típico que con el socialismo se destruya el sistema de precios fijado por el mercado, fruto de millones de consensos entre consumidores y empresarios. Con el socialismo la totalidad de decisiones se concentran y centralizan en un solo ente que siempre está inmerso en la mediocridad: El órgano planificador central, encarnado por el típico déspota e ignorante, preso de sus sueños pueriles al que siempre le rodea una camarilla de chupapollas palmeros.

    Es un hecho frecuente, entre ilusos dictadores y aprendices a tiranos, el querer planificar un sistema económico. Pero afortunadamente planificar un sistema económico, ¡casi nada!, no está al alcance de nadie lo que garantiza que los sueños mesiánicos del déspota de turno siempre fracasen; pero con un alto coste en miseria y muerte.

    Esto es así porque en todo sistema económico existe un gran número, variedad y localización de los distintos protagonistas de la producción, diferentes opciones tecnológicas para una misma demanda productiva, numerosos procedimientos factibles de las necesidades de producción y miles de millones de genuinas y diversas necesidades personales.

    Toda planificación económica necesita la colaboración de todos los que concurren en el sistema económico. Y sólo esto es posible que se dé en un entorno de Libertad y economía de mercado donde, a diario, los emprendedores planifican teniendo en cuenta la relación pérdida/ganancia y los consumidores, satisfacen sus necesidades en base a buscar el mejor producto con relación a su calidad/precio.

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  6. Sr. Anónimo: Conozco perfectamente el cuento genocida del socialismo y como la muerte siempre está presente en vuestro discurso: Los liberticidas empiezan vociferando ¡Viva el socialismo!, luego no dejan de repetir el lema de ¡Socialismo o muerte! (la frase favorita de Hugo Chávez o de los Castros) y algunos, los más descerebrados, incluso acaban empapados en sangre y alocadamente borrachos de sueño revolucionario, manifestando aberraciones como las del sanguinario Ernesto Che Guevara:

    “No hace falta hacer muchas averiguaciones para fusilar a uno. Lo que hay que saber es si es necesario fusilarlo. Nada más. Debe dársele al reo la posibilidad de hacer sus descargos antes de fusilarlo. Esto quiere decir, entiéndeme bien, que siempre debe fusilarse al reo, sin importar cuáles hayan sido sus descargos. No hay que equivocarse en esto. Nuestra misión no consiste en dar garantías procesales a nadie, sino en hacer la revolución y debemos empezar por las garantías procesales mismas”

    Muy pobre de argumentos estás. Pero lo entiendo, el espesor de la venda ideológica que cubre tus ojos te impide ver la realidad . Eres víctima de la consigna y la lobotomización que produce el sectarismo; pero eso tiene una ventaja, es decir, te facilita el no pensar por ti mismo. Para que esforzarse habiendo otros que ya piensan por ti y te escriben el panfleto.

    Vuestro habitual método consiste en poner etiquetas denigratorias según el viejo uso de la Comintern (no hay que olvidar vuestros antecedentes marxistas), es decir, todos los camaradas y “miembras” del partido deben permanentemente avergonzar, desacreditar y degradar a los que no se integran en el rebaño. Cuando los reaccionarios se vuelvan demasiado peligrosos hay que etiquetarlos como derechistas, ultraliberales, capitalistas, anarquistas, franquistas, facciosos fachas, fascistas o neocon

    Esta asociación de ideas, después de las necesarias repeticiones, acabará siendo una realidad en la conciencia de la gente. Por ello centráis el debate en descalificar insistentemente a los críticos. Esa es vuestra táctica nauseabunda pandilla de necios engañabobos. ¡Pero aquí hay un asilvestrado ciudadano duro de roer que no traga consignas ni del socialismo de izquierdas ni del socialismo de derechas!.

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  7. ¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

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  8. Los liberticidas siempre tendréis un socialismo escondido en la manga, un socialismo bucólico, redentor, la panacea para la humanidad. Pero la realidad es contundente: no hay nada más que observar como acaba siempre ese socialismo teórico fruto de vuestros sueños pueriles que intentáis llevar a la práctica una y otra vez..

    El socialismo del siglo XXI no es otra cosa que el viejo comunismo con su obsesión genocida por exterminar a las clases medias.

    El comunismo ha mutado de formas diversas. Los socialistas actuales han dejado de predicar sus fantasiosas utopías finalistas, pero han continuado su tenaz extinción de su enemigo de siempre: la libertad personal. La diferencia entre el siglo pasado y este es que antes lo hacían a través de revoluciones violentas y ahora lo hacen a través de la democracia.

    Nadie como Alexandr Solzhenitsin, otra víctima del socialismo, ha sido capaz de hacernos comprender que la idea de revolución socialista es una perversidad puesto que no puede existir un momento en el que se dé la ruptura radical entre el pasado y el futuro. Los grandes genocidas como Stalin y Hitler fueron férreos defensores de ese maldito momento tan funesto tanto para el pasado como para el futuro de la humanidad y, sobre todo, para los descerebrados que hallan su sentido en el presente

    Los nuevos socialistas del siglo XXI, con fórmulas políticas diferentes parapetadas en la democracia, participan de esa macabra idea que ha llevado a millones de seres humanos a la miseria, a la pérdida de su libertad o, simplemente, a la muerte.


    La fórmula para preservar los principios doctrinales comunistas por parte de sus actuales herederos, los abanderados del nuevo socialismo del siglo XXI camuflados en las faldas de la democracia, es recurrir al disimulo, es decir, a prácticas demagógicas descafeinadas que les otorgan un halo de legitimidad y con la que esconden hipócritamente la verdadera esencia del sangriento comunismo del siglo XX.


    Gracias a esa táctica, actualmente los principios doctrinales del viejo comunismo continúan gozando de una desvergonzada indulgencia ética entre la población que se deja domesticar. Revel sentenció poco antes de morir: "Ha caído el Muro, pero sólo en Berlín, no en las mentes".

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