Reflexión para hoy:
lunes, 2 de enero de 2012
TOGAS SANGRIENTAS Y UNIFORMES APESTOSOS
domingo, 17 de abril de 2011
La utopía de un mundo sin armas
Los políticos liberticidas, así como los zopencos que siguen sus consignas, nunca terminan de explicar cómo hacer eficaz su utopía de un mundo sin armas de fuego. Mientras tanto, ciudadanos inocentes mueren o son robados, violados y vejados; incluso en sus propias casas, sin ni siquiera haber tenido la posibilidad de defenderse.
La iniciativa ahora está en las manos de los criminales. Ellos deciden cuándo y dónde. Ellos delinquen en función de las posibilidades, de los beneficios y costes de la ejecución del acto delictivo, sin preocuparles las víctimas puesto que saben que están indefensas. No es el caso de países en los que los ciudadanos están armados. En este caso, los delincuentes también tienen que tener en cuenta el coste de enfrentarse directamente con los agredidos.
No hay que ser muy inteligente para saber que los criminales temen encontrarse a una víctima con un arma y que tal posibilidad la estudian a la hora de efectuar sus actos delictivos. Si a los delincuentes que allanan moradas no les importa coincidir con los propietarios es porque saben que están inermes. El agresor sabe que, en países donde se prohíbe la tenencia de armas de fuego, él es el que impone su ley y él será dueño de la situación. Lo malo no es que delinquir resulte barato en los países donde la Ley protege más al delincuente que a las víctimas, lo terrible es que en el momento de producirse el crimen éstas siempre están indefensas.
La primera obligación del Estado debería ser proteger la vida y hacienda de los ciudadanos que lo sostienen con sus impuestos. Pero la realidad nos dice que el Estado es ineficaz e incapaz de responder.
Día a día aumenta el número de ciudadanos que buscan dispositivos de seguridad para sus hogares (rejas, vallas, alarmas, cámaras de vigilancia, perros adiestrados, detectores de presencia, etc.) porque no se fían de que las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado vayan a evitar que les asesinen, les roben o les violen; es más, incluso no se fían de que la Justicia deje entre rejas a los convictos.
Es obvio que cuando un bandarra asalta una vivienda mientras el propietario duerme sosegadamente, el Estado no le indemniza por incumplimiento del “contrato social” si la policía llega tarde para evitar el delito. En cambio, sí tiene la desfachatez de prohibirle la autodefensa en ese momento de máxima angustia y terror. Una situación extrema en la que la policía no puede hacer nada para protegerle, pues los agentes no están en las casas de todos las 24 horas del día.
Está claro que la víctima no ha deseado experimentar esa situación límite y desagradable de encontrarse con el delincuente, siendo éste último el que debería estar expuesto al riesgo y a pasarlo mal, no la víctima y en su propia casa.
La tenencia de un arma no viola “per se” la libertad de otro. Las armas son herramientas útiles para defenderse. Prohibir la tenencia de armas de fuego implica condenar a los ciudadanos a una autodefensa más precaria y temeraria, siempre a favor del delincuente.
Quien deja indefensos a los ciudadanos son los Estados intervencionistas. Éstos, en manos de políticos mediocres, son los que prohíben el derecho a la legítima defensa no dejando posibilidad de poseer herramientas para garantizarlo. Cuando un criminal decide allanar la casa de un ciudadano al que se le ha despojado el derecho de defenderse, a éste último sólo le queda rezar y suplicar que todo pase pronto, ya que no puede hacer nada contra el agresor que invade su intimidad.
¿Qué debería hacer el ciudadano? Pues defenderse en la medida de sus posibilidades y hasta el punto en que resulte sensato, de acuerdo con las circunstancias y sin que nadie le tenga que limitar las posibilidades a su alcance. Os vuelvo a recordar que de la cárcel se sale andando, del cementerio no.
La solución no debe ser que los ciudadanos adquieran sistemas de seguridad pasiva, que están en todo su derecho de hacerlo si es su deseo y se sienten mal con un arma en la mano. La solución es devolver, a quién lo quiera, el derecho de defenderse frente a una agresión en tu propia casa.
Supongamos que un malhechor “con muy mala leche” entra en tu vivienda. ¿Qué prefieres tener a mano, una pistola o un teléfono? Debes saber que, salvo que te hayan cortado la línea (algo muy sencillo de hacer con sólo levantar una tapa que hay en el suelo de la vía pública enfrente de la puerta de tu casa) o hayan utilizado un inhibidor de frecuencias (que son muy fáciles de adquirir en tiendas de electrónica); la policía tardará un tiempo en llegar a tu hogar ya que primero tiene que tener conocimiento del delito, a continuación debe movilizar a los agentes y, por último, desplazarse al lugar señalado lo que supone un tiempo vital para el ciudadano que corre peligro. Claro, que es tu derecho tener un teléfono y llamar a la policía, por supuesto; y la policía llegará a tu casa..... pero seguramente será para levantar un atestado y tomar fotografías de tu cadáver. No nos engañemos. No confíes que siempre llegarán a tiempo de evitar el acto delictivo, si es que llegan.
La primera línea de defensa eres tú y tu arma de fuego, que equilibrará el terreno en ese desagradable e indeseable juego entre la víctima y el victimario.
Ni tú ni nadie tenéis derecho a prohibirme que yo no tenga esa defensa al igual que yo no tengo derecho a prohibirte que tú tengas un teléfono con el que defenderte siempre que los delincuentes, como he mencionado antes, no te hayan cortado la línea o utilicen un inhibidor de frecuencias para dejar inservibles tus teléfonos móviles.
Así vemos que la tenencia de armas de fuego supone ventajas: aumenta la posibilidad de permanecer vivo, se reduce el tiempo mínimo de respuesta para evitar el acto delictivo y disuade a los delincuentes, puesto que ya nadie les garantiza que los propietarios de la casa que van a allanar se encuentran desarmados; existiendo ahora la posibilidad de perder la vida al recibir un balazo entre los ojos. Algo que desagrada bastante a esos tipos violentos que les gusta apropiarse de lo ajeno, haciéndoles reflexionar un poquito más en cuanto a la necesidad de delinquir o no.
Todo delincuente carece de ventaja si el joyero al que va a robar oculta un AK-47 bajo el mostrador, la chica que va a ser violada porta una pistola 9 mm parabellum en el bolso o la familia Rodríguez, cuyo sueño es interrumpido por unos extraños que han invadido su casa, tiene una escopeta junto a la mesilla de noche. Acciones defensivas de este tipo se producen a diario en esos odiados Estados Unidos de América aunque, con relación a los actos delictivos que han evitado, jamás se les dedique mención alguna en esos telediarios diseñados para zopencos.
Pero los políticos liberticidas no quieren saber esto ni parecen reparar en la imbecilidad de su argumento. Quieren que todo el mundo esté desarmado salvo ellos y sus escoltas. Porque ellos sí que se desplazan acompañados de hombres armados que les protegen ¡Cómo no! Mientras que el ciudadano de a pié jamás, ni en su casa, ni en su desplazamiento, ni en su trabajo podrá tener los medios de seguridad que ellos gozan, pagados por nosotros a la fuerza a través de los impuestos.
¿Porque yo no tengo esa posibilidad?
Pandilla de parásitos liberticidas: ¿Mi vida y la de mis dos hijas no valen lo mismo que las vuestras?
La alternativa no es entre una sociedad en la que todos, tanto los delincuentes como la gente honrada, están armados; y una sociedad en la que todos están desarmados. Ésta es una falsa dualidad porque cuando es ilegal la tenencia de armas de fuego sólo los delincuentes las portan consigo, pues el criminal que no cumple la ley tampoco va a hacerlo en esto de disponer o no de una pistola; mientras que el ciudadano común, que sí la respeta, va a quedar indefenso. Cuando disponer de armas es legal entonces las llevan tanto los delincuentes, a pesar de las trabas legales y controles para evitarlo, como los ciudadanos honrados que quieren defenderse de ellos.
No pretendo que se fuerce a armar hasta los dientes a todo el mundo, no abogo por eso sino por la Libertad de elegir y el derecho que todo ciudadano tiene a defenderse siendo responsable de sus actos. Estudiar la historia de la humanidad nos enseña a diferenciar los hombres armados de los esclavos. Si alguien no desea defenderse por miedo, por cuestiones religiosas, por necedad, por torpeza o por simple estupidez que así lo haga; pero nadie tiene el derecho a privar a otros de su legítima defensa.
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sábado, 22 de enero de 2011
La estupidez de los prohibicionistas
La prohibición de la tenencia de armas es fruto de estúpidas y perversas políticas anticrimen neopacifistas que vociferan los parásitos revolucionarios del siglo XXI. A pesar de su incoherencia, la gente poco reflexiva las asume sin ni siquiera digerirlas intelectualmente. Se trata de políticas disparatadas pero muy políticamente correctas, más propias de necios que de ciudadanos instruidos y reflexivos como se supone que deberíamos de ser.
La consigna es pedir más control legislativo y restringir la tenencia de armas. Pero esa perversa idea de que el control de armas supone controlar mejor el crimen no es más que una quimera.
Ningún objeto es inherentemente ofensivo o inofensivo. Lo mismo puede utilizarse para atacar a un individuo o para defenderse de otro. Es la acción humana y no el objeto empleado lo que debe enjuiciarse. También las armas de fuego pueden usarse agresiva o defensivamente. Por tanto, si tienen varios usos no debemos considerar que sólo el hecho de poseer un arma es moralmente execrable, sino la utilidad que hagamos de ella. Un revólver es peligroso siempre que alguien lo amartille y lo ponga en manos de un chimpancé dentro de un ascensor abarrotado de gente; pero no todos los ciudadanos somos chimpancés aunque estos respetables simios están, intelectualmente hablando, por encima de la mayoría de los vasallos de lo políticamente correcto.
Prohibir la posesión de un revólver es como prohibir los cuchillos de cocina, los bates de béisbol o los árboles de dónde se extrae la madera para producirlos; y desde el 11M, los móviles y las mochilas, por el número de muertes que ocasionan. No olvidemos también que las horribles matanzas de Ruanda se cometieron con machetes y taladros que funcionaban con batería.
El último ejemplo de la absurda manía de prohibir la tenencia de armas de fuego lo tuvimos el día 17/12/2010. Al menos trece personas, entre ellas once estudiantes, resultaron heridas en la ciudad japonesa de Toride durante un ataque de un hombre armado con un puñal, objeto que no se considera arma de fuego. El agresor llevó a cabo el ataque en dos autobuses en los que numerosos adolescentes acudían a sus centros de estudio. Japón ha vivido otros ataques con apuñalamientos en el pasado, uno de los más graves en junio de 2008, cuando un hombre acabó con la vida de siete personas e hirió a 10 en el centro de Tokio. En aquella ocasión, el hombre irrumpió con una furgoneta en el barrio tokiota de Akihabara y atropelló a varios peatones antes de bajarse del vehículo y apuñalar a los demás.
¿Prohibimos también la tenencia de furgonetas? ¡No nos olvidemos de prohibir las piedras, porque aún hay “civilizaciones” con las que nos quieren aliar dónde se siguen utilizando para romper cráneos femeninos!
Resulta inaceptable que se recurra a la irresponsabilidad de algunos para, con carácter preventivo, sustraer a todos de un objeto útil para la autodefensa y la disuasión. O que se apele a los accidentes y al peligro que las armas suponen para los niños cuando son 20 veces más frecuentes los niños que mueren en accidentes de tráfico y 10 veces más los que se ahogan en piscinas ¿Restringimos también la tenencia de coches y piscinas?
Todo intento paternalista que se ha llevado a cabo por parte de los parásitos gobernantes que medran en el Estado, con la intención de jugar la carta electoral de desarmar a la población para ofrecer al votante la imagen de una "sociedad más segura" ha resultado fracasado, puesto que en las campañas de desarme solo los ciudadanos cumplidores con la Ley depositan sus armas. Los criminales nunca lo hacen.
Los que se oponen a la libertad de tenencia de armas, a menudo emplean dos argumentos: Acusando a sus defensores de nazis y fascistas, cuando fueron éstos, como todos sabemos, los precursores del control de armas que, hoy en día, la mayoría de países siguen imitando; y el otro argumento lo hacen arguyendo a la causa del crimen, poniendo siempre como ejemplo la matanza anual que el chiflado de turno realiza en los Estados Unidos de América (EE.UU.).
¡Vaya! siempre EE.UU., un país con centenares de millones de habitantes. Sin embargo, los mentecatos manipuladores de la información ocultan disimuladamente la existencia de otros países libres y democráticos como Suiza, uno de los lugares más seguros del mundo donde hay libertad para la tenencia de armas y donde la estadística de sucesos protagonizados por chalados liándose a tiros en un supermercado es nula, a pesar de que la proporción de habitantes armados es mayor comparándola con EE.UU. En Suiza la mayoría de la población tiene en su hogar una pistola y un fusil de asalto como el M16 o el AK47.
Un aforismo suizo relaciona la posesión de armas con el poder político, de tal modo que una sociedad armada es una sociedad democrática. Ellos lo saben bien, ya que han mantenido sus libertades durante siglos gracias a no haber renunciado al derecho a la defensa individual. Históricamente los helvéticos siempre han tenido una eficaz forma de evitar agresiones externas, preservando su paz y su libertad. En Suiza tienen muy claro que las armas en manos de civiles son la última línea de defensa de la soberanía de un país.
La crítica al libre uso de las armas se relaciona con la típica consigna de odio a todo aquello que proceda de Estados Unidos de América, siendo su libertad de armas un motivo más de crítica antiamericana, que como las demás críticas a un país libre y próspero, no tiene ningún fundamento.
También Canadá posee un ratio de armas por ciudadano (mayormente, fusiles de asalto) muy parecido al de los Estados Unidos de América y dónde son excepcionales ese tipo de sucesos protagonizados por dementes. Podríamos seguir con Finlandia, Israel, Suecia, Nueva Zelanda, etc....todos países libres y prósperos.
No es la tenencia de armas de fuego o su número, en manos de los ciudadanos honestos y cuerdos, el resultado de ese tipo de tragedias. Existen sociedades supuestamente desarmadas muchísimo más violentas que los EE.UU (Jamaica, Brasil, Rusia, Filipinas, Venezuela...) y sociedades más armadas y mucho menos violentas que los EE.UU (Suiza, Finlandia,..). No existe ninguna correlación entre el número de armas en manos de la población y el número de muertes violentas como demuestran las estadísticas. Lo que ocurre es que cuando sucede en EE.UU. los medios manipuladores de masas lo amplifican con perversidad y la mayoría de la gente, como buenos vasallos, se tragan todo lo que dicen en el telediario sin masticarlo previamente con un mínimo de raciocinio.
Está claro que cuando un demente pretende acribillar a tiros a gente indefensa nada puede evitarlo, ni siquiera la prohibición de tenencia de armas. Sería incluso inútil y muy costoso para el contribuyente, poner a un policía detrás de cada ciudadano con la idea de vigilarle e impedir que consiga una pistola en el mercado negro. Además, ¿quién puede asegurarnos de que el policía “no esté mal de la olla” y le dé un ataque de locura homicida protagonizando una escabechina en un supermercado? ¿Ponemos otro policía detrás del policía que vigila al ciudadano? ¿Es que ya estamos todos locos?
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miércoles, 10 de marzo de 2010
Los muertos siguen exigiendo justicia
Yo lo llevo afirmando mucho tiempo en contra de reproches desagradables recibidos de gente cautiva por la consigna oficial. Es obvio que los cimientos de ese encubrimiento maldito están cada vez más corroídos.
Repito, nunca me tragué un sapo de tales dimensiones. Analicemos los siguientes hechos:
El vídeo de los análisis de los explosivos del 11-M muestra el desconcierto de los peritos policiales tras el hallazgo del DNT.
"¡Puff... dinitrotolueno!". El vídeo del análisis de los explosivos ordenado por el tribunal del 11-M exhibe la enorme zozobra que vivieron los peritos de la Policía y de la Guardia Civil tras el hallazgo del dinitrotolueno, un hidrocarburo que no forma parte de la composición de la dinamita Goma 2 ECO -la que tenían los islamistas- pero sí de la del Titadyn.
Fue el 6 de febrero de 2007. La cámara del laboratorio de la Policía Científica marcaba las 17.37 horas. Entonces, apareció. "¡Puff...!", resopló, estupefacto, el perito policial Andrés de la Rosa, mientras se dejaba caer sobre el respaldo de la silla. El técnico independiente Carlos Romero, junto a él, se alarmó: "¿El qué? ¿Qué ha pasado?". "Dinitrotolueno...", respondió, como derrotado, el primero.
En medio de un gran revuelo y de la consternación de los técnicos oficiales, el policía jefe de la pericia, Alfonso Vega, reconoció la trascendencia de esa revelación: "Esto hay que confirmarlo porque, en este caso... puede que haya otra carga explosiva... y ya empiezo yo a... a dudar de Tedax. Y en cagarme en la madre que los ha parido". Es decir: si hay DNT, hay otro explosivo.
El técnico del Instituto Armado Carlos Atoche resumió apesadumbrado su sentimiento y, probablemente, el de los cuatro técnicos oficiales: "Nos vamos a hacer famosos, ya verás".
En otro momento, los peritos coinciden en una tesis opuesta a la que sostiene la sentencia para afirmar que en todos los trenes estalló Goma 2 ECO. Mientras el tribunal afirmó que "los ftalatos son componentes de la Goma 2 ECO y los tiene el Titadyn", los químicos aseguran que "no los puedes atribuir a un explosivo" porque "son ubicuos, están en todas partes".
http://www.youtube.com/watch?v=LtQj4ug8BrQ
"Yo entiendo que es una putada, pero es la realidad". Ese es el prosaico pero ilustrativo resumen que, el experto de la Guardia Civil Carlos Atoche, hace de la aparición de nitroglicerina en una muestra del 11-M; pese a que la sustancia no formaba parte de la Goma 2 ECO supuestamente empleada en los atentados y sí del Titadyn.
El vídeo en el que quedaron registrados los análisis refleja que son las cinco y veinte de la tarde del 20 de marzo de 2007. Desde primera hora, los peritos de las Fuerzas de Seguridad afrontan el segundo bofetón a la versión oficial, un mes después de haber encajado la aparición del dinitrotolueno (DNT), también ajeno a la dinamita robada en Asturias e igualmente presente en el Titadyn.
La trascendencia de ambos hallazgos queda reflejada en la inmediata propuesta del guardia civil que acompañaba a Atoche en el Laboratorio: que se compare lo que ha aparecido con una muestra de Titadyn. A ver si lo que estalló no era lo que la investigación decía.
http://www.youtube.com/watch?v=uFzuju_4nwY
http://www.goear.com/listen/1182f59/11m-seguimos-exigiendo-justicia-lodicecincinato
http://www.goear.com/listen/2ef1dac/la-mentira-lodicecincinato.tk
jueves, 4 de junio de 2009
Con dos cojones

Siempre en la historia de España un puñado de valientes han destacado sobre las masas pastueñas y sumisas. Gente brava que se ha enfrentado a la consigna oficial; logrando que la libertad y la justicia salgan triunfantes. El director de El Mundo, Pedro J. Ramírez y el perito Antonio Iglesias son un ejemplo.
Pedro J. Ramírez , en la presentación del libro del perito Antonio Iglesias y prologado por Casimiro García Abadillo, Titadyn. Lanzó con valentía hasta 18 acusaciones contra funcionarios policiales y jueces ¡casi nada!.
Este es el video
http://www.youtube.com/watch?v=8SdIQMrE2Js
Personalmente quiero añadir otros “YO ACUSO”
YO ACUSO: a la sociedad aborregada de no querer saber nada y tragarse las mentiras porque es lo políticamente correcto.
YO ACUSO a los maricomplejines del PP por ser cómplices del silencio.
YO ACUSO: A la inmensa mayoría de periodistas de mirar para otro lado, de elegir la postura cómoda, de faltar a su compromiso con la sociedad, de manipular artículos para hacer creer a España que todo está aclarado.A estos periodistas se les debe acusar de afectos al poder y de traicionar la búsqueda de la verdad. Se pusieron sin dudarlo al servicio de la mentira más descarnada, pretendiendo sustituir el debate lógico por los prejuicios, los tópicos y la manipulación.
Estamos ante el encubrimiento de un asesinato masivo con el objetivo de subvertir, no sólo los resultados de unas elecciones, sino el propio orden constitucional. Pero los cimientos de ese encubrimiento maldito están empezando a temblar.
Yo lo llevo afirmando muchos años en contra de muchos reproches desagradables recibidos del típico estúpido cautivo por la consigna oficial.
Nunca me tragué un sapo de tales dimensiones, he aquí la muestra:
http://www.youtube.com/watch?v=sW7yZRIkfX0
NOTA: Con el fin de enriquecer tus argumentos, los videos anteriores deben ser complementados por estos otros que he encontrado en youtube, cuyos contenidos nunca los verás en los medios de comunicación de masas.
http://es.youtube.com/watch?v=RyciwitGXbo
El director de El Mundo no va a estar solo en esta cruzada. Son muchos los españoles bizarros dispuestos a denunciar con él que España no puede convertirse en una democracia secuestrada.
El 10 de enero de 1898, el prestigioso biólogo Émile Duclaux, director del Instituto Pasteur, publicó una carta en el diario parisino Le Siècle con la que abría lo que podríamos llamar el frente científico del caso Dreyfus. Sostenía que se había condenado a un inocente, denunciando la falta de rigor de la instrucción sumarial, la ligereza de la sentencia y la actitud de las autoridades, a las que presentaba encerradas en una cueva para no recibir la luz que podían aportar las pruebas caligráficas, el análisis químico de los documentos o el cálculo matemático de probabilidades.
Aunque sea imposible determinar cuál fue el impulso decisivo, es evidente que este gesto estuvo entre los detonantes de la mucho más extensa y célebre misiva que tres días después Émile Zola publicó en L’ Aurore con el título de J’Accuse. Si la ciencia entraba en liza en pos de la verdad, ¿cómo no iban a hacerlo la literatura y el pensamiento crítico?
Ni Antonio Iglesias está al frente de una gran institución pública -aunque méritos no le faltarían para ello- ni yo soy el Pedro Zola que para bien o para mal pintan algunos. Pero, a cambio, su aportación científica a la causa del esclarecimiento de lo ocurrido en Madrid el 11 de marzo de 2004 es mucho más concreta que la de monsieur Duclaux, y yo supliré con constancia y empeño mis menores dones literarios.
En todo caso, desde el momento en que conocí el minucioso trabajo de este químico perfeccionista y abnegado, me pareció que era nuestro deber moral contribuir a divulgarlo para que el mayor número posible de ciudadanos tengan elementos de juicio tan decisivos como los que constituyen sus conclusiones.
Yo no sé lo que ocurrió el 11-M y el trabajo de Antonio Iglesias tampoco lo desvela. Pero sí demuestra que lo que no ocurrió es lo que dice la sentencia, porque en todos los restos de los focos se halló dinitrotolueno y en el único que no había sido lavado con agua y acetona se halló nitroglicerina, dos componentes que están en el Titadyn y no en la Goma 2 ECO. Por lo tanto, es científicamente imposible, químicamente imposible, molecularmente imposible por mucho que lo afirmen la Audiencia Nacional y el Tribunal Supremo que «toda o gran parte de la dinamita [que estalló en los trenes] procedía de Mina Conchita», porque en Mina Conchita había Goma 2 ECO, pero no Titadyn.
La otra gran aportación de este trabajo son los sólidos indicios de la manipulación policial de la investigación, brillantemente realzados por el texto de Casimiro García-Abadillo, que más que un prólogo es una auténtica hoja de ruta del estado de la cuestión. Puede decirse, pues, que gracias a este libro ya sabemos por culpa de quiénes no sabemos lo que ocurrió en el 11-M o, al menos, por culpa de quiénes las posibilidades que un Estado democrático tiene de averiguar la verdad sobre un atentado político de esa magnitud quedaron infamemente disminuidas.
Poner ahora a esas personas en la picota pública no sólo es un acto de justicia compensatoria, sino que constituye posiblemente la última esperanza de reactivar la maquinaria de las instituciones e intentar limpiar -como escribió Zola- «la mancha de cieno» que ensucia nuestra dignidad nacional.
Por eso, igual que hizo él hace 111 años -ojalá nos traiga suerte tan perfecto capicúa-, yo acuso.
YO ACUSO al entonces comisario jefe de los Tedax, Juan Jesús Sánchez Manzano, de mantener una línea de conducta supuestamente orientada a la ocultación y manipulación de pruebas con flagrante incumplimiento de sus deberes profesionales, al transgredir los protocolos sobre recogida y almacenamiento de restos, al asumir unos análisis que no le habría correspondido realizar, al no poner a disposición de la Policía Científica los fragmentos obtenidos en los focos de los trenes, al predeterminar la investigación con la muestra patrón de la Goma 2 ECO de la que presuntamente salió también el explosivo colocado en la Kangoo y al proporcionar al juez Del Olmo, a la Comisión de Investigación parlamentaria y al propio tribunal del 11-M información falsa o gravemente errónea, perjudicando una y otra vez la búsqueda de la verdad de lo ocurrido.
YO ACUSO a la perito química de los Tedax con carné profesional 17.682 de mantener una línea de conducta supuestamente orientada a la ocultación y manipulación de pruebas con flagrante incumplimiento de sus deberes profesionales, al no redactar y entregar a sus superiores un informe por escrito especificando los componentes de la dinamita que identificó en los análisis realizados en el laboratorio de los Tedax durante el mediodía del 11 de marzo de 2004 y al destruir la disolución en agua y acetona de los restos empleados, impidiendo así toda posterior verificación.
YO ACUSO al entonces comisario jefe de la Policía Científica, Carlos Corrales, de incumplimiento de sus deberes profesionales al no reclamar de forma fehaciente la entrega de los restos de los focos de los trenes para su análisis en su laboratorio tal y como era preceptivo.
YO ACUSO al entonces subdirector general de la Policía, Pedro Díaz Pintado, y al entonces comisario general de Información, Jesús de la Morena, de incumplimiento de sus deberes profesionales al consentir expresa o tácitamente que el jefe de los Tedax no entregara a la Policía Científica los restos de los focos de los trenes.
YO ACUSO al general Félix Hernando, responsable de la UCO de la Guardia Civil, de mantener una línea de conducta supuestamente orientada a la ocultación y manipulación de pruebas con incumplimiento de sus deberes profesionales, al transmitir a la Comisión de Investigación parlamentaria, al juez instructor y al propio tribunal del 11-M información falsa o gravemente errónea sobre la investigación de la trama de explosivos en Asturias y el papel de sus confidentes en la misma, y al dar presuntamente instrucciones a su subordinado el alférez Jaime Trigo para que tratara de destruir la nota informativa que demostraba esa falsedad.
YO ACUSO al alférez de la UCO Jaime Trigo de mantener una línea de conducta supuestamente orientada a la ocultación y manipulación de pruebas al dirigirse al entonces segundo jefe de la Comandancia de Oviedo, Francisco Javier Jambrina, y pedirle, según su testimonio judicial, la destrucción de la nota que dejaba en evidencia a su superior Félix Hernando.
YO ACUSO al actual comisario jefe de la Policía Científica, Miguel Ángel Santano, y a sus subordinados Pedro Mélida, José Andradas y Francisco Ramírez de mantener una línea de conducta supuestamente orientada a la manipulación y ocultación de pruebas al «alterar» de «forma inveraz» -tal y como ha establecido la Justicia- un informe pericial que podía contradecir la versión oficial de lo ocurrido, dejando patente que -al margen de la propia trascendencia de dicho informe- existía una consigna política para orientar la investigación en una única dirección.
YO ACUSO al mando de la Policía Científica Alfonso Vega, jefe de la pericia ordenada por el tribunal del 11-M, de entorpecer la acción de la Justicia al poner trabas al trabajo de sus compañeros y al alentar en su propio informe al tribunal las más extravagantes teorías para tratar de justificar la aparición en los análisis de componentes químicos que echaban por tierra la versión oficial de los hechos.
YO ACUSO al juez Juan del Olmo de grave negligencia e incompetencia profesional al permitir la destrucción de pruebas esenciales como los propios trenes, al no asegurarse de que la Policía hubiera cumplido los protocolos establecidos para el análisis de explosivos, al concluir la instrucción sin tan siquiera contar con una prueba pericial de lo que estalló en los trenes, al permitir el incumplimiento de las normas de custodia de las pruebas, al orientar unidireccionalmente las investigaciones y al perseguir con saña sin «ponderación, mesura ni equilibrio» a los dos policías que podían poner en evidencia algunos aspectos irregulares de las mismas, tal y como acaba de establecerlo la Justicia.
YO ACUSO al juez Javier Gómez Bermúdez de negligencia profesional, al incluir en la sentencia graves errores materiales de carácter fáctico en relación al resultado de la pericia de explosivos; de inconsistencia intelectual, al no reflejar en la sentencia las consecuencias lógicas del resultado de la prueba pericial por él mismo encargada; de incoherencia personal, al defraudar las expectativas por él mismo alentadas cuando comunicó a las víctimas que algunos policías irían «caminito de Jerez»; de frivolidad, imprudencia y posible revelación de secretos, al colaborar en el libro de su esposa sobre el juicio, y de manipulación política, al hacer una presentación sesgada, tendenciosa y distorsionada de la sentencia. Vergüenza sobre vergüenza.
YO ACUSO a los jueces Alfonso Guevara y Fernando García Nicolás de negligencia profesional, al suscribir los graves errores materiales de carácter fáctico incluidos en la sentencia, al respaldar las inconsecuencias del ponente en relación al resultado de la pericia de explosivos y al respaldar pasivamente su presentación sesgada, tendenciosa y distorsionada de la sentencia.
YO ACUSO a la fiscal del caso, Olga Sánchez, y a su superior directo, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza, de negligencia profesional e incumplimiento de las obligaciones que se derivan del Estatuto del Ministerio Público al impulsar una investigación unidireccional, ceñida a la conveniencia del Gobierno, y desdeñar el valor probatorio de la evidencia científica mediante expresiones como: «En los trenes estalló Goma 2 ECO y vale ya» o «Da igual el explosivo que se utilizara».
No, no da igual el explosivo que se utilizara porque si, tal y como se deduce del riguroso trabajo del químico Antonio Iglesias, lo que estalló fue Titadyn, es muy probable que algunos inocentes hayan sido condenados y no cabe duda de que hay grandes culpables en libertad, pues nadie ha sido juzgado y condenado por suministrar este explosivo.
No, no vale ya. Por seguir ciñéndome a la estructura e incluso a las palabras literales de aquel artículo de Zola, en cuanto a estos 18 funcionarios públicos a los que acuso, «debo decir que ni les conozco, ni les he visto nunca, ni siento particularmente por ellos rencor ni odio. Les considero como entidades, como espíritus de maleficencia social. Y el acto que realizo aquí no es más que un medio revolucionario [yo elegiría un adjetivo más modesto, pues, no en vano, la democracia ha progresado en los 111 años transcurridos] de activar la explosión de la verdad y de la justicia».
Zola concluía de forma impactante y melodramática: «Sólo un sentimiento me mueve, sólo deseo que la luz se haga, y lo imploro en nombre de la humanidad que ha sufrido tanto y tiene derecho a ser feliz. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma. Que se atrevan a llevarme a los tribunales y que me juzguen públicamente».
Yo suscribo ese mismo espíritu de lucha por la verdad y, por supuesto, como siempre, asumo las consecuencias de la libre expresión de estas opiniones. Pero, dicho sea con toda franqueza, aspiro a que los juzgados sean ellos.
Yo sólo puedo acusarles ante el tribunal de la opinión pública pero confío en que todos estos indicios, pruebas y argumentos estimulen a quienes están legitimados para ello a iniciar las acciones pertinentes para que todas o al menos algunas de estas 18 personas deban rendir cuentas de sus actos en el plano profesional, administrativo o eventualmente penal. Sólo procediendo contra ellos podremos ahora recorrer el camino inverso de las piedras de Pulgarcito hacia el origen de los hechos y las fuentes de la verdad.
«Así lo espero».
http://www.goear.com/listen/1182f59/11m-seguimos-exigiendo-justicia-lodicecincinato
http://www.youtube.com/watch?v=LtQj4ug8BrQ
http://www.youtube.com/watch?v=uFzuju_4nwY
http://www.goear.com/listen/2ef1dac/la-mentira-lodicecincinato.tk
lunes, 29 de diciembre de 2008
Es difícil que yo trague un bulo de tales dimensiones

Hagamos un sencillo ejercicio de reflexión.
Sólo pensemos en los hechos y reflexionemos apartándonos de consignas sectarias y conspiranoias. Las respuestas que las dé cada uno utilizando la lógica y el sentido común.
Empecemos.
HECHO NÚMERO 1. LOS ANTECEDENTES.

Esa terrible mañana de 2004 murió más gente que el día 2 de Mayo de 1808 a mano de los franceses. Sin embargo la mayoría de los españoles han preferido mirar hacia otro lado, a cualquier sitio, salvo a los muertos, que son la imagen terrible, humeante y sangrienta de la masacre.
La gran diferencia es que entonces los asesinados por Murat fueron a la muerte voluntariamente con ánimo de defender la libertad. Esta vez, los 192 asesinados lo han sido sin saber porqué. Sin embargo existe una similitud en ambos casos. Los afrancesados de entonces y la dictadura de lo políticamente correcto ahora, condenaron y condenan severamente a los que se empeñaron entonces o se empeñan ahora en resistirse.
Una de las sandeces que nos contaron tras la segunda guerra de Irak fue que todos los líderes que la habían apoyado iban a pagarlo ante la ciudadanía.
El hecho, sin embargo, es que todos fueron reelegidos, y no sólo George Bush, Tony Blair también, así como el australiano Howard.
Curiosamente los que se opusieron a ella perdieron las elecciones: Gerhard Schröder en Alemania, Jacques Chirac en Francia y Jean Chrétien en Canadá. Es decir, que los que apoyaron la citada guerra sobrevivieron, electoralmente hablando, y los que se opusieron perdieron las elecciones. La única excepción fue la de Jose María Aznar en España. No obstante, paradójicamente, los resultados de las elecciones municipales celebradas al poco tiempo de que España decidiera participar en la segunda guerra de Irak y antes del atentado del 11M dieron un gran respaldo al Partido Popular de Jose María Aznar.
HECHO NÚMERO 2. LA MENTIRA.

Se escuchó en esos días lo siguiente en la cadena SER:
“Tres fuentes distintas de la lucha antiterrorista han confirmado a la cadena SER que en el primer vagón del tren que explotaba antes de llegar a Atocha iba un terrorista suicida”. Ninguna fuente oficial lo confirmó.
Los oyentes de la radio de PRISA todavía escucharían de nuevo a Iñaki Gabilondo, expresarse en estos términos:
“Fuentes de la lucha antiterrorista han apuntado a la cadena SER la posibilidad de que un terrorista se haya inmolado en uno de los trenes. Sin embargo, tanto el Ministerio del Interior como el portavoz del Gobierno niegan esta información, al menos por el momento”.
Un locutor de la casa recoge el testigo de la locución y matizaba:
“Las fuentes consultadas por la SER confirman que una persona llevaba tres capas de ropa interior y estaba muy afeitada, una práctica muy habitual entre los comandos suicidas islámicos antes de inmolarse”.
Carmen Baladía, directora del Instituto Anatómico Forense en el momento de los asesinatos, a pesar de realizar una gran labor en las horas siguientes al atentado que cabe calificar de encomiable, fue objeto de una brutal e insidiosa campaña mediática, al desmentir rotundamente la existencia de suicidas entre los perpetradores del crimen.
En la mentira, cuando está científicamente preparada, siempre deben incluirse detalles claves para hacerla sensacionalista y producir el efecto que se persigue, en este caso incluyeron a un terrorista suicida localizado en un tren con 3 capas de calzoncillos. Además dijeron que la información partía de 3 fuentes oficiales. Repito, 3 fuentes oficiales. ¡Estaban tremendos estos tíos!; pero, a pesar de que sabían que mentían, la bola ya iba corriendo, el daño a la democracia y a la libertad era inevitable.
HECHO NÚMERO 3. LA OCULTACIÓN.
Hace tiempo vi en televisión un documental sobre la investigación de un accidente de avión en el que murieron 230 personas. El avión tras una explosión cayó al océano partido en dos. Fue necesario sacarlo de las profundidades y reconstruirlo pieza a pieza en un hangar. Durante meses y meses los peritos realizaron pruebas exhaustivas con los restos del avión, pruebas de explosivos, entre otras, y tras cuatro años de investigación determinaron que la explosión se debió a una chispa en los depósitos de combustible motivada por el envejecimiento de los cables. Lo más didáctico de este documental es ver como realizaron la investigación, muy diferente, a mi juicio, a la que en España se hizo con el mayor atentado terrorista de nuestra historia. Aquí no faltó tiempo para deshacerse de los trenes, acción que nadie se ha querido responsabilizar. Encima se tuvieron que repetir pruebas de explosivos tres años después.
¿Aún podemos creer que la investigación de los trenes del 11M se hizo con la misma rigurosidad?.
Creo que este documental debiera ser visto por aquellas personas que no admiten que alberguemos dudas razonables sobre el modo chapucero en el que se han hecho aquí las cosas.
Si alguien tiene curiosidad de como investigan este tipo de catástrofes en otros países les aconsejo ver el documental:
http://www.tu.tv/videos/twa-800
http://www.tu.tv/videos/twa-8002
Lamentablemente, por propia experiencia, en Israel se encuentran los mejores especialistas en medicina forense relacionados con terroristas suicidas. Tras los atentados de Madrid se ofrecieron varios de estos especialistas para colaborar en la investigación, sin embargo fueron rechazados al igual que los especialistas estadounidenses.
La cantidad de explosivo utilizado en los trenes fue estimada en más de cien kilogramos y los restos del mismo se depositaron en superficies metálicas, vidrios, tejidos y plásticos. En dichas superficies no resulta difícil localizar y tomar las muestras depositadas. No obstante las pruebas que llegaron a los peritos fueron muy pequeñas y además habían sido limpiadas con agua y acetona, por lo que los nuevos análisis nunca nos podrán decir qué estalló en los trenes.
En el atentado de la Terminal T4 del aeropuerto de Barajas la gran masa demolida correspondía a materiales de construcción que pesaban toneladas y, sin mucha dificultad, se pudo identificar la naturaleza del explosivo utilizado; es más, se dispuso de doscientas muestras para analizar.
Las fotografías tomadas en los trenes demuestran que durante esos días en que se procedió urgente al desguace de los trenes, miembros de la Policía buscaban meticulosamente cualquier tipo de evidencia entre esos restos que se iban retirando.
¿Dónde están esas evidencias que se recogieron?.
¿Dónde está el listado de muestras?.
La destrucción de los trenes me parece, cuando menos, extraña. Hace falta que alguien explique por qué se actuó así. Explicación, que no se ha producido ni se producirá.
¿Si los responsables de la masacre fueran los que nos dicen y si los artefactos tuvieran la composición que nos dijeron, para qué iban a destruir unas evidencias que hubieran podido resultar esenciales para poder condenar en el juicio a los responsables de la matanza?.
¿Cómo iban a destruir unas pruebas que hubieran podido utilizarse para demostrar la culpabilidad de los culpables oficiales?
¿Quien profanó la tumba y quemó el cadáver del miembro del grupo de operaciones especiales fallecido en la explosión de Leganés?
HECHO NÚMERO 4. LOS ASESINOS.

Las características esenciales del terrorista suicida islamista son las siguientes:
- Asesinato del mayor número de personas.
- Pertenecer a una organización militarizada rígidamente estructurada.
- Planificación meticulosa de los atentados.
- Búsqueda de la espectacularidad del acto.
- Muerte del terrorista porque cree que irá directamente al paraíso con sus vírgenes doncellas si fallece combatiendo por el Islam. Esta persecución contumaz del ideal en que ha sido instruido le hace estar completamente motivado, convirtiéndose en un combatiente excepcional, muy difícil de contrarrestar.
El terrorismo suicida podríamos definirlo como el método operativo en el cual el acto mismo del ataque depende de la muerte del terrorista llevándose por delante el mayor número de vidas enemigas.
La finalidad de este terrorismo suicida es golpear la moral del enemigo.
Matadles donde deis con ellos, y expulsadles de donde os hayan expulsado. Tentar es más grave que matar. No combatáis contra ellos junto a la Mezquita Sagrada, a no ser que os ataquen allí. Así que, si combaten contra vosotros, matadles. Esa es la retribución de los infieles.
Corán. Sura 2: 191.
¿Por qué los terroristas tuvieron la delicadeza de esperar más de 5 horas para que desalojaran los 8 edificios colindantes antes de hacer estallar el edificio?.
¿Porqué eligieron suicidarse renunciando a su derecho divino de ganar el paraíso acompañados de doncellas vírgenes cometiendo el pecado de no llevarse por delante a los vecinos infieles de alrededor?.
¿Porqué nuestros fanáticos terroristas islamistas son tan distintos y se saltaron los preceptos coránicos?.
¿Porqué nuestros terroristas islamistas no se presentan ante los tribunales jactándose de sus crímenes y llamando a la Yihad?.
Si observamos la actitud de otros acusados islamistas que han participado en atentados similares, comprobamos la existencia de un comportamiento totalmente contrario.
El responsable de la masacre de Bali, por ejemplo, se alegró de su condena a muerte porque eso le acercaría más a Dios e insultó y se burló del tribunal que lo juzgaba. También el único miembro sobreviviente del grupo que perpetró los atentados del 11S se jactó de su responsabilidad y afirmó no esperar ninguna indulgencia.
Todo el mundo mantiene sin dudarlo que los terroristas eran islamistas fanáticos puros, es decir, muy religiosos; y como buenos creyentes no tomaban drogas o no bebían alcohol. Pero los procesados eran en su mayoría delincuentes comunes o camelleros y casi todos ellos confidentes o controlados por las fuerzas de seguridad del Estado.
El resultado de años de investigación policial y judicial es que sólo se han condenado a 3 personas por el 11M: un español y dos marroquíes, y ninguno de los condenados es un fanático islamista.
HECHO NÚMERO 5. LA JUSTICIA.
Antes de destruir los trenes nos han contado que no hubo ningún análisis científico del explosivo utilizado y, por tanto, no hay pruebas de nada.
Olga Sánchez, la fiscal del caso, declaró con rotundidad lo siguiente:
“En los trenes ha estallado Goma 2 ECO, ¡y vale ya!".
Debemos recordad también lo afirmado por el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza:
"Da igual el explosivo que se utilizase para perpetrar la masacre”.
Las dos afirmaciones dibujan perfectamente el panorama judicial.
HECHO NÚMERO 6. LA MANIPULACIÓN.
Inmediatamente después de los atentados comenzó la manipulación ciudadana.
Nadie duda que la campaña de criminalización contra el Partido Popular, a quien se le hizo responsable de la masacre, tuvo el efecto de dejar el camino libre para que desde partidos opuestos se tomara el control inicial de las movilizaciones ciudadanas.
Posteriormente hemos visto el nuevo protagonismo estelar de los dirigentes del actual Partido Popular, renegando de sus bases y optando por la simbiosis con el partido socialista, o sea, el Partido Popular ha optado en sumarse, sin reparo, al circo de lo políticamente correcto, lo que hace perder el poco respeto que se podía tener por la versión oficial del 11M.
¿A qué responde La tibieza que actualmente demuestra el Partido Popular ante el 11M?.
No hay que ser muy inteligente para saber que la manipulación en las conciencias ciudadanas o el propio atentado del 11M, no fueron las causas únicas por las que el Partido Popular perdió, de nuevo, las elecciones.
Fue el mismo Rajoy y sus acólitos quien las perdió cuando, con debilidad, decidió aceptar sumiso esa imagen que los socialistas tenían de su partido, una imagen referenciada en la guerra civil, cuando ni siquiera existía el Partido Popular en esos años, una imagen referenciada en la catástrofe del Prestige, o una imagen referenciada en la segunda guerra de Irak; pero todo va más allá. Las cargas de profundidad van dirigidas a los fundamentos ideológicos y culturales del electorado no socialista.
Matizo en lo de “segunda guerra” cuando me refiero a la intervención bélica en Irak puesto que os recuerdo que existió una primera guerra en Irak con militares españoles que estaban cumpliendo el servicio militar obligatorio y que fueron enviados por Felipe González; pero al ser éste socialista la primera guerra siempre será buena y la segunda no. ¡Que cosas que tiene el socialismo!
Rajoy y sus adeptos aceptaron sin rechistar la versión socialista de la segunda guerra, sin darse cuenta de que al hacerlo hicieron suya también la caracterización de belicistas, mentirosos y antidemocráticos que les habían endosado.
Todo sabemos que los dirigentes del Partido Popular han deambulado, durante éstos últimos años, por los medios de comunicación, desde los que se les había llamado asesinos, para someterse a un martirio de entrevistas en las que sólo se respiraba ira y desprecio. La fonoteca de la cadena Ser y la hemeroteca del periódico El País están repletas de disculpas, disimulos y huidas de estos personajillos de escasos principios.
Pero cuanto más han intentado los responsables del Partido Popular escapar del estigma de la guerra iraquí, más se ha intensificado la presión socialista hacia ellos, persiguiéndoles aún con más ahínco. Este arrodillamiento sumiso nunca ha aplacado o aplacará a sus maltratadores.
Pocos ataques a la libertad de expresión reúnen tantos aspectos deshonrosos como el que ha sido el intento de mordaza, disfrazado de querella por injurias y que ha llevado a Federico Jiménez Losantos a sentarse en el banquillo.
Un acto desagradable que nos enseña, entre mentiras y olvidos calculados, hasta qué punto algunos dirigentes del Partido Popular sobreponen el interés político por encima de la libertad de expresión, usando el sentido del honor como coartada.
¿Qué honor es ese que, a la hora de hacer declaraciones, no se impone por encima del indigno interés político por pasar página a la investigación de la mayor matanza de nuestra historia?
¿Qué honor es ese que no se siente ofendido cuando se ve reflejado en un titular como el del periódico ABC que decía: "Gallardón invita a su partido a obviar el 11M y huir de la radicalización"?
¿Qué vacilante honor es ese que sí se ofende, en cambio, por las interpretaciones, no ya libres sino lógicas, que hace un tercero tanto de ese titular del diario ABC como de las propias declaraciones que lo sustentaban?
Otro apesebrado en la poltrona del Partido Popular, Javier Arenas, el líder de los populares andaluces, nos sigue dando pistas del viraje de su partido.
Sobre las investigaciones posteriores al 11M, afirma en una entrevista en el diario El País, que la masacre de Madrid "no está entre las preocupaciones de los españoles".
Es curioso como para los dirigentes del Partido Popular la cadena COPE se ha convertido, de repente, en la mala, en la enemiga; en cambio los medios del grupo PRISA son los buenos y los amigos. No es una teoría mía, sino una realidad apoyada con datos, gestos y políticas. No hablamos de ambigüedades, estamos ante un partido que ha iniciado una transformación para aceptar los cambios en el modelo de Estado y de sociedad impuestos por los socialistas.
Los líderes del Partido Popular se acomplejan de representar lo que representan y presentan un perfil bajo. Sólo el hecho de que les tilden de crispadores les aterra y les neutraliza, así optan por pasar desapercibidos y no molestar a sus adversarios. Esto les está alejando de su base social, de sus votantes y, por pura lógica, se mantendrán alejados del gobierno de la nación durante mucho tiempo.
La frustración de no poder gobernar les lleva a replantearse si ellos se merecen estar donde están, si piensan lo que deben pensar, si actúan como deben actuar. En definitiva, la mayoría de los líderes del Partido Popular piden constantemente disculpas por haber nacido, por ser quienes son, o peor, por recibir votos de quien los reciben y por eso deciden habitualmente abandonar sus principios, aunque algunos nunca los han tenido.
Es exactamente el caso contrario de los socialistas, que presumen de serlo, aunque sólo sea de boquilla. Los socialistas están siempre por delante, utilizando sin reparo su demagogia rastrera con el apoyo aplastante de multitud de terminales mediáticas a su servicio.
Los socialistas no se avergüenzan de su ideología, aunque ésta se ha llevado por delante, durante el pasado siglo, a centenares de millones de inconformes con su doctrina totalitaria. Es más, los líderes socialistas desconocen el significado de perfil bajo, esa gilipollez tan propia de los asesores de Aznar y Rajoy, es decir, de los Elorriaga y Lasalles que deambulan por Génova y alrededores.
El problema del Partido Popular es siempre el mismo, su acomplejamiento frente a un socialismo extremo, rencoroso y desafiante.
En resumen, el atentado del 11M no debía sólo garantizar la expulsión del Partido Popular del gobierno, sino que debía postrar al Partido Popular en un estado de debilidad suficiente como para que esa mitad de españoles que no votan socialismo no tuviera otro remedio que aceptar, al verse privados de liderazgo político, el cambio de rumbo que se avecinaba.
El Partido Popular tiene que ser consciente que debe ser un partido alternativo, totalmente contrario a lo que es el socialismo y que le vota la ciudadanía que tiene claro lo que realmente se esconde bajo esa insidiosa ideología colectivista.
¡Ni centros ni zarandajas!. El Partido Popular debe hacerse oir y perder el miedo a no ser políticamente correcto, debe hacer una oposición seria y contundente, de lo contrario su electorado se desmovilizará definitivamente; pero que nadie piense que se rendirá; saldrá aún más vigorizado de ésta patraña, una vez depurado el partido de esa morralla de líderes que lo están pervirtiendo, porque el ciudadano no socialista nunca cesa en su lucha por la libertad.
HECHO NÚMERO 7. EL ARMA HOMICIDA.
En todo crimen lo fundamental es identificar el arma homicida. En éste no.
El desguace de los trenes se realizó, como ya he apuntado, de forma extremadamente apresurada en los días siguientes al 11M, eliminando en el proceso enormes cantidades de materiales que podían haber aportado, sin ninguna duda, muchas respuestas sobre el tipo de explosivo empleado en los atentados.
Todos hemos visto esas imágenes de cómo se retiraron centenares de kilos de metal o de material de revestimiento de los trenes. Sin embargo, resulta indignante comparar todas esas evidencias destruidas con los pocos fragmentos metálicos, previamente lavados, que se entregaron a los peritos en el juicio, para analizar un explosivo que, al final, no se ha podido concluir cuál es.
¿Por qué no existieron análisis periciales sobre el explosivo que afectó a los trenes hasta que un abogado en el año 2007 solicitó encarecidamente al juez, justo antes del comienzo del juicio, que se hicieran, cuando yá no se podía porque los trenes se habían hecho desaparecer?.
¿Por qué la Juez Olga Sánchez dijo “el explosivo era GOMA2ECO y vale ya”?
¿Por qué se lavaron las muestras con agua destilada y acetona cuyo único propósito es disolver componentes químicos que forman parte de algunos explosivos distintos a GOMA2ECO pero no a este mismo explosivo?
¿Por qué los resultados de los primeros análisis de los explosivos no han visto la luz nunca?
No sabemos con qué mataron a 192 personas el 11 de marzo del año 2004. El Tribunal Supremo, de hecho, le reprochó al juez instructor Del Olmo la destrucción de los trenes, por impedir "un estudio posterior más reposado y en profundidad, e incluso su reiteración de haber sido necesaria, de aspectos que pudieran haber resultado de interés para la investigación".
No sabemos con qué tipo de explosivo se llevó a cabo la matanza. ¿Y aún pretenden contarnos que está todo claro, que hay que pasar página?.
HECHO NÚMERO 8. BENEFICIADOS DE LA MASACRE.
Es obvio que los atentados terroristas de Madrid fueron muy sofisticados; requirieron un cuidadoso diseño así como una ejecución experimentada.
En todo asesinato, la policía siempre se pregunta a quién beneficia el crimen o quién era el enemigo del muerto.
Dicen que el móvil del crimen fue la segunda guerra de Irak, porque eso es lo que nos dijeron. Pero actualmente sólo nos queda esa historia patética según la cual un asturiano esquizofrénico, dos camellos, tres confidentes y cuatro macarras de discoteca se juntaron, de repente y por capricho, para poner doce bombas en diferentes trenes. ¡Ah!, ¡Se me olvidaba!, y los muertos de Leganés, que están bien muertos y nunca podrán decir lo contrario.
¿Por qué los terroristas eligieron ese día?.
¿Por qué alguien voló cuatro trenes de cercanías cargados de viajeros tres días antes de unas elecciones?.
Nadie tira piedras sobre su propio tejado, por tanto podemos saber por pura lógica quien no ha participado en la masacre del 11M. En cambio, si deducimos quien se ha podido beneficiar del atentado, aquí en España y fuera de España, al forzar la masacre un cambio drástico de la política del Gobierno.
No culpo a nadie, creo que la respuesta es obvia. Hasta un niño de poca edad tendría la lógica suficiente para averiguarlo.
Por cierto, algunos sectores de la sociedad tenían mucho interés por saber la verdad tras los atentados y días después de las elecciones fueron perdiendo todo interés por saber la verdad, lo que demuestra realmente que las victimas les importaban verdaderamente poco.
No debemos olvidar que muchos de los partícipes en la investigación o en el juicio han sido promocionados, ascendidos o condecorados, algunos incluso por segunda vez en la misma semana.
MORALEJA
Existe una historia muy popular sobre el 11M que yo suelo contar a los niños. La historia es la siguiente:
Érase una vez unos cuantos marroquíes ¡muy malos, malísimos!, que se juntaron con un asturiano, que era un confidente de la policía y tenía dinamita que hace ¡Bum!. Entonces todos se pusieron de acuerdo para volar unos trenes en Madrid y hacer pedacitos a todos los viajeros.
Seguidamente, se organizaron para aprovechar un día de vacaciones y ¡hala!, a madrugar y poner las bombas.
Pero la policía, que no es tonta, enseguida los descubrió y algunos se suicidaron antes de ser apresados, salvo uno que, como buen ciudadano, estaba tirando la basura orgánica en el contenedor de residuos orgánicos y los plásticos en el contenedor destinado para este tipo de residuos.
Luego la justicia, que en España es muy seria y muy honrada. ¿Sabéis que en España es el único país que no tiene jueces corruptos?. ¡Es que España es España!.
Sigo. Luego la justicia les metió a esos criminales malísimos un paquete de no te menees y de paso despejó todas las incógnitas, así que no hay nada más que preguntar y todos los ciudadanos satisfechos. ¡Como debe ser!. El mal nunca triunfa. Y colorín colorao…
Cuando los niños oyen esta historia siempre me responden al finalizar que prefieren el cuento de Pinocho.
No les hago caso y les cuento otra historia:
A una señora rodeada por una multitud le robaron el bolso y cuando se dió cuenta, alguien se le acercó y le contó lo que había pasado: “Fue un burro que iba volando y se lo llevó de un bocado”.
La víctima del robo replicó, indignada, que no lo creía y, entonces, otro del grupo le contestó: “Pues si no te lo crees, a ver, tía lista, ¡dinos tú quién ha sido!. No puedes decirlo, ¿verdad?. Eres una conspiranoica por no creer la versión ofrecida por ese ciudadano políticamente correcto y normalizado.
Después de oir este cuento, los niños siempre deciden no asistir más a clases de educación para la ciudadanía y declararse objetores.
El 11M tiene muchos flecos sueltos y yo no sigo ni los dogmas sagrados del socialismo ni me callo como los maricomplejines del Partido Popular. No milito en ningún partido porque, como todo liberal, desconfío de la clase política. Afortunadamente soy un ciudadano libre de consignas y dogmas, siendo así difícil que yo trague un bulo de tales dimensiones.
Estamos construyendo una sociedad de corral, una sociedad pastueña en la que yo me niego a integrarme.
Hoy la consigna es tragarse las mentiras del 11M. Si no es así no seré aceptado en el marco de la nueva sociedad borreguil.
Todo es de vergüenza. Produce vergüenza intelectual y vergüenza moral.
Aconsejo ver los siguientes videos y seguir reflexionando
http://www.youtube.com/watch?v=xFO-AZtgCyE
http://es.youtube.com/watch?v=RyciwitGXbo
http://www.goear.com/listen/1182f59/11m-seguimos-exigiendo-justicia-lodicecincinato
http://www.youtube.com/watch?v=LtQj4ug8BrQ
http://www.youtube.com/watch?v=uFzuju_4nwY
http://www.goear.com/listen/2ef1dac/la-mentira-lodicecincinato.tk

