Reflexión para hoy:

     
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sábado, 14 de mayo de 2011

Follódromos como reclamo electoral



Entendemos por follódromos a esa nueva ocurrencia de la casta política populista que, desesperada por trincar votos, decide incluirla en su programa electoral. A mucho zoquete le encantaría tener a su disposición un garito público donde poder follarse a la piva, al pivo o al pive. Lo que no piensan esos mastuerzos es que ese garito no es gratis y que los contribuyentes, a través de los impuestos, lo van a financiar. Personalmente, cuando necesito un lugar para follar me suelo buscar la vida. No necesito a ningún iluminado de la política que me indique dónde y cómo hacerlo.


Cuando el electorado decide votar a un político que promete instalarle un follódromo público, ya lo dice todo sobre el nivel intelectual y raciocinio que tiene ese electorado y esos políticos.



Hoy no quiero centrarme en los follódromos aunque a alguno o a alguna le deleite la idea. Hoy quiero hablar de los políticos arrogantes, ambiciosos, manirrotos y maniobreros. El Alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón lo encarna a la perfección, aunque por ahora no ha dejado claro si va a instalar un follódromo en la Plaza de la Cibeles para ganarse unos votos. ¿Y para qué necesita Ruiz Gallardón un follódromo si ya tiene las siglas del Partido Popular (PP) a su disposición? ¡En la sede del PP no se si se folla mucho o poco, pero dar por culo, ya lo dan bastante! Muchos ciudadanos ya están hartos de que “les unten vaselina” tanto por la izquierda como por la derecha.


Desgraciadamente el mundo está lleno de “gallardones”. Me refiero a ese prototipo de socialista de derechas que siempre ansía contar con el respaldo de lo más granado del pseudoprogresismo, o dicho de otra forma, del socialismo de izquierdas.

Dicen que la política es el arte de lograr que los ciudadanos acaten sin pestañear las directrices del demagogo de turno. Es una labor difícil, puesto que a una parte no despreciable de la ciudadanía le desagrada formar parte de un colectivo pastueño que acepta sumiso y sin rechistar las órdenes del pastor. Para afrontar esto, los políticos populistas se han inventado el "espejismo de la libertad" por el cual cada ciudadano cree tener una independencia y libertad ficticias. Por eso a la mayoría de la casta política se les llena la boca con la palabra Libertad, mientras que con sus pezuñas la están pisoteando.

Recordemos como Ruiz Gallardón, en unas de sus declaraciones públicas, en perfecta sintonía con sus primos socialistas de izquierdas, denostaba a la economía de mercado tachándola de "ultraliberalismo trasnochado" al tiempo que defendía el papel esencial e insustituible de la iniciativa privada para crear riqueza. Curiosa contradicción.

Este mismo tipo altanero se erigió en otra de sus intervenciones públicas como uno de los más reconocidos defensores de la libertad de expresión de los medios de comunicación, sólo pocos meses después de querellarse contra Federico Jiménez Losantos, cuyo mensaje en las ondas no le convenía políticamente. Debemos pensar que su renovada fe en la libertad de expresión se prolongará hasta que otro periodista se le cruce en sus ansias de alcanzar un mayor poder y protagonismo político.



http://www.goear.com/listen/655a02a/gallardon-y-la-judicializacion-de-su-inquina-wwwlodicecincinatotk





Gallardón no sabe o no quiere saber que el peor negocio del socialismo de derechas es creerse lo que quiere el socialismo de izquierdas que se crea. Pero tipos como Ruiz Gallardón todo lo hacen con el fin de compensar y, en cierta forma, disimular la imagen de esa prole (carca para él) que le respalda con su voto aunque, eso sí, muchos lo hacen con la nariz tapada votando el mal menor. No obstante, Ruiz Gallardón, a pesar de que cada mañana cuando se levanta de la cama pide perdón por la gente que le vota, gustoso sigue presentándose a las elecciones con unas siglas, las del Partido Popular (PP) donde, hay que decirlo, no todos los simpatizantes y militantes son maricomplejines y dónde también existe algún liberal que otro que conserva la “Esperanza” de que el partido no caiga en el abismo de la estupidez política.



Lo más sencillo en países poco desarrollados intelectualmente es ser “progre” o aceptar su hegemonía. Por eso Ruiz Gallardón es adicto al Arriolismo. Algún día profundizaré en el Arriolismo o socialismo de derechas post-moderno, es decir, de cómo desarrollar políticas huecas e inútiles salvo para facilitar que puedan medrar ciertos personajillos mediocres en la trastienda de la política, sin importar que un país, como España, se vaya a la mierda por supeditar los intereses de una nación a los suyos. El Arriolismo afirma que los votos que ya se han ganado en anteriores comicios están prácticamente garantizados, así que para ganar las elecciones se debe penetrar en los dogmas y consignas del socialismo de izquierdas. La estrategia presupone que los votantes tradicionales que aman la Libertad, la separación de poderes y la igualdad ante la Ley, no renunciarán a seguir votándoles como si de gilipollas se tratara. Lo cual es mucho confiar.

El Arriolismo es un oportunismo ideológico que ha llevado a un partido serio y honesto, como el PP, a la senda del progresismo naïf y al perfil bajo o medio bobo. El Arriolismo ha conseguido que el socialismo de izquierda construya, a sus expensas, el fantoche de “socialista de derechas bueno” pero no digno de merecer el voto, sino sólo para que haga bulto en el panorama político o ejerza de escupidera de desahogo para algún que otro inconformista poco informado del cambio de régimen que se está llevando a cabo al estilo mexicano; donde siempre tendrá la posibilidad de gobernar el mismo partido político, en este caso el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) con la ayuda de los nacionalismos chupasangres y los partidos etarras legitimados. Y si esto no cuela siempre podrán echar mano de algún tipo de golpe de Estado mediático o no.

Con el Arriolismo el PP debe dejar disimuladamente de ser el PP para poder ganarse un puesto en el nuevo régimen, garantizando de por vida a sus líderes un puesto de trabajo bien retribuido y placentero, eso sí, en la oposición perpetua.

No hay que olvidar también que en la trastienda del PP pulula mucho intelectual marxista, así como titiriteros varios, con ansias infinitas de subvención. Tipejos dispuestos a saltarse el “cordón sanitario” y situarse en una lista de salvación nacional del socialismo de derechas español para civilizarlo desde dentro, apartándose del posible ostión electoral que puedan darse los socialistas de izquierdas. Estos tipejos conservan una extraordinaria capacidad de adaptación a cualquier circunstancia porque la “pela siempre es la pela” aunque algunos se sientan muy comunistas.

Esos pseudocomunistas deben dar gracias, al señor Mariano Rajoy (actual Presidente del partido) y a su delfín Ruiz Gallardón, por su fervor en cambiar el significado de las siglas del Partido Popular (PP) que más bien debería llamarse, por pura coherencia, Partido de “El País”, Partido Populista, Partido Peronista, Partido “Payudar”, Partido Progre o Partido de Prisa siguiendo los sueños de los franquistas Jesús Polanco (+DEP) y de un tal Juanito Cebrián, aún vivo y que en el pasado fue director de la TV del Excelentísimo Caudillo. Aunque lo más sensato sería denominarlo Partido Perdedor. Lo digo porque es un partido que ha perdido por completo los valores por lo que toda persona honesta y responsable debe guiarse.

Volviendo a Ruiz Gallardón, todos sabemos que el alcalde de Madrid siempre ha admirado a Jesús Polanco y el "gran proyecto periodístico" del grupo Prisa, cuyo diario sectario “El País” es bien conocido tanto en España como en el extranjero; sobre todo por lo poco idóneo que resulta como papel higiénico, única utilidad que puede tener un panfleto repleto de consignas sectarias, donde la información veraz, imparcial y objetiva brilla por su ausencia.

Para los sectarios liberticidas la importancia del canal es más que la calidad de los contenidos y los profesionales que los elaboran. Con esto queda todo dicho con relación a ese panfleto periodístico llamado ”El País” .



Ruiz Gallardón era la esperanza del difunto Polanco para que el Partido Popular entrara definitivamente en la vía del progreso políticamente correcto de acuerdo con la política de “la secta”. Porque para los sectarios que se sienten únicos legitimados para otorgar carnés de demócratas, una victoria del Partido Popular sólo es admisible si se garantiza la presencia en sus listas de políticos de incuestionable vocación progresista. A estos efectos, Ruiz Gallardón es un aval suficiente de que España continuaría progresando adecuadamente incluso de la manita de Mariano Rajoy, hasta que el Faraón se la corte.

Pero para alcanzar el poder, debe parapetarse en esos votantes fachas, calificados así por sus amigos socialistas de izquierdas; porque ya se sabe que todo el que no entre en “la secta” es un facha. Votantes fachas que siguen obstinados en que su país no se divida más a causa de unos perversos nacionalismos periféricos. Votantes fachas que se niegan a arrodillarse y pedir perdón a los terroristas por una guerra singular en la que los únicos que dan tiros en la nuca son los etarras. Unos votantes fachas que están empeñados en que todos sean iguales ante la Ley con independencia de su condición raza, sexo, religión o lugar de nacimiento. En definitiva, unos votantes fachas que aman la Libertad y respetan al prójimo.

Son muchas las complicidades entre Alberto Ruiz Gallardón y el difunto Jesús Polanco; y también las coincidencias en cómo incorporar a España a la idea que tienen ellos de la modernidad basada en la ingeniería social. Más, cuando recordamos los exabruptos de Jesús Polanco, en una de sus últimas intervenciones públicas, llamando guerracivilista al PP, o sea, despotricando contra el PP, y por lo tanto al pepero Ruiz Gallardón, de familia genuinamente franquista. Decir que un franquista puro y duro rinde homenaje a un franquista duro y puro sería lo más normal del mundo, pero a veces no es así. Nos referimos a Alberto Ruiz Gallardón, el alcalde de Madrid, que tiene la ambición de ser Presidente del Gobierno Español presentándose a las elecciones con el PP hoy, quizás mañana con el PSOE (partido golpista del siglo XX y parte del XXI) o con algún sucedáneo pseudocentrista; y del difunto Jesús de Polanco, que concluyó su acomodada vida gracias a que chupó lo suficiente y de forma eficiente de la teta de la dictadura franquista para ganarse su posición y fortuna,

Muchos de esos acomplejados líderes del PP, que se avergüenzan a diario de los ciudadanos que les votan, ya han desfilado por las páginas del diario “El País” o por los estudios de la cadena de radio “La Ser”, a modo de rito oficioso progre. Alberto Ruiz Gallardón no es que desfile cada vez que le dan la posibilidad, sino que repta como si de una sabandija se tratara. ¿Qué debemos pensar del que quiere ser líder supremo de un partido que se arrodilla devotamente ante uno de los peores enemigos mediáticos de ese partido? Por tanto, cabe cuestionarse qué sentido tiene ese partido, o qué hace Ruiz Gallardón en el PP. Aparte de medrar y pillar.

Como todo político socialista, en este caso de derechas, Ruiz Gallardón piensa que las cosas irían mejor si los ciudadanos abandonaran la tediosa manía de pensar por ellos mismos y dejaran la dirección de sus vidas en manos de quienes pueden gestionarla con buenos criterios y solvencia, como los que ellos se arrogan por mandato divino. Pero nada, que no hay manera de que la totalidad de la prole entienda esto, y siempre hay cierta ciudadanía asilvestrada y rebelde que no pasa por el aro.

Una manera de acabar con esos incómodos ciudadanos es el paredón, algo muy usado en regímenes socialistas. Pero el paredón, por ahora, es algo bastante siniestro y deja todo teñido de rojo, por lo que el político socialista pseudodemocrático, sin ser tan drástico, tiende a disimular la forma de cambiar el modo de pensar del populacho echando mano de los medios de comunicación amigos. Para eso están los editoriales de “El País” donde se fijan diariamente las consignas que acatan y difunden con religiosidad los políticos del PSOE y tipejos simpatizantes con la secta marxistoide como Ruiz Gallardón. A veces la consigna de un día puede ser todo lo contrario a la publicada un día antes, pero esto no es ningún problema porque el buen “progre”, ya sea de derechas o de izquierdas, sólo se limita a cumplirla al pié de la letra aunque suponga hacer todo lo contrario a lo realizado el día anterior. Para canalizar esta difícil labor alienante y manipuladora ayudará bastante el espíritu aborregado, mediocre y pastueño de una gran parte de la ciudadanía adicta a “El País” o a la cadena “Ser”. La única opinión relevante y cuasi divina para la población lanar.

Como me he referido anteriormente, otra forma de acabar con las voces incómodas que hacen peligrar el futuro de estos perversos políticos es la judicialización de su inquina. En este caso la víctima fue Federico Jiménez Losantos. ¿Aún Alguien puede tener la duda de que si Federico Jiménez Losantos hubiera apoyado a Ruiz Gallardón para liderar el PP, las querellas se hubieran vuelto alabanzas? Ruiz Gallardón, como buen socialista, no tolera el menor reproche cada vez que se mira al mágico espejito mediático. Por eso decidió emprenderla por la vía penal contra esa voz crítica de “esradio.fm”.




Existen dos formas de hacer política en el PP. Una política liberal con ciertos toques populistas y una política puramente socialista . Ambas se encarnan en personas como Esperanza Aguirre y Ruiz Gallardón respectivamente.

El ejemplo de gestión municipal socialista nos la ofrece el Alcalde Ruiz Gallardón. Una gestión cuyo fundamento es el aumento de los impuestos vigentes y la creación de otros nuevos. Ya se sabe que todo socialista piensa que es en sus manos donde mejor está el dinero que el ciudadano obtiene con su esfuerzo.

La gestión municipal de Ruiz Gallardón es una gestión repleta de concesiones a los socialistas de izquierdas, de peloteo con los titiriteros marxistoides y de proyectos faraónicos como el traslado de la sede del ayuntamiento al Palacio de Correos de Cibeles o la mastodóntica obra de soterramiento de la circunvalación M-30. No olvidemos también sus dos apuestas fallidas para organizar unos Juegos Olímpicos en Madrid. Apuestas que él sabía que iba a perder pero eso no importaba, puesto que lo pagaba el sufrido contribuyente. Incluso los contribuyentes pagaban a las “tías buenas” que le acompañaban en su séquito para promocionar en el extranjero la imagen de Madrid.

Un socialista de derechas como Ruiz Gallardón sabe vender progresismo subiendo los impuestos para afrontar la crisis. Nunca pensará en reducir los ingentes gastos del Ayuntamiento, ni el número de asesores que son completamente innecesarios puesto que para asesorar ya están los funcionarios de carrera. Como buen socialista, Ruiz Gallardón cree en el gasto, en las políticas keynesianas basadas en la fiscalidad. Una fiscalidad que estruja a quien produce, y todo para mantener un aparato parasitario y propagandístico. Mientras tanto, los proveedores siguen sin cobrar como ocurre en la mayoría de los ayuntamientos endeudados como nunca.

La crisis ha estropeado los sueños mesiánicos que el Alcalde de Madrid tuvo en aquellos tiempos de euforia y elevadas recaudaciones fiscales. Vienen malos tiempos para los políticos manirrotos y, especialmente, para los planes de Ruiz Gallardón , cuya único objetivo es el de gastar toda la pasta que pueda robar al contribuyente madrileño con el fin de hacerse un hueco en la política nacional. ¡Para colmo el tío presume y se siente orgulloso de la monstruosa deuda que tiene el Ayuntamiento!



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miércoles, 14 de abril de 2010

Mariano Rajoy y sus lameculos apesebrados


Todavía algunos lobotomizados seguidores del Partido Popular (PP) de Rajoy quieren un debate Rajoy-Zapatero. ¿Debates? Ya tuvo uno el Sr. Pizarro con el demagogo de Solbes, antes de las elecciones, y bien que se encargaron Mariano, su niña y la cuadrilla de acomplejados lameculos de Génova de que el primero no abriera mucho la boca y se mantuviera modosito.

Mi padre siempre me decía que cuando tu enemigo te alaba es que estás traicionando a los tuyos. Recordemos el entusiasmo con el que recibió el diario sectario El País el discurso de Rajoy invitando a marcharse del PP a liberales y conservadores. Moraleja: ¡como a El País le fascina lo que ha dicho Rajoy, no puede ser bueno!

Afirmaba el cantamañanas de Moragas que a él le encantaba la forma de actuar de Mariano. ¡Vaya!, y a Zapatero también le maravilla, como que no tiene oposición a sus políticas sectarias que están arrasando la sociedad española.

Rajoy y sus becarios de lo políticamente correcto se han convertido en tipejos inanes, estratégicamente deformes, ideológicamente insustanciales, sociológicamente autistas, moralmente pastueños y estéticamente obsoletos. Es el sueño del difunto Polanco y su discípulo Cebrián. El sueño consistía en "transformar" al PP y construir una "derecha moderna" a su capricho; que nunca fuera alternativa al poder. Una derecha con bozal y atada al grupo PRISA como buen perro faldero.

Tampoco Rajoy tiene apenas rivales en su partido. Recordemos el Congreso del PP en Valencia y como se preocupó él, con nula democracia interna, de que no existiera oposición. Recordemos como la gente de principios, bizarra y honrada ya han renunciado al maricomplejismo del partido “payudar”: Regina Otaola, Pizarro, Lara, María San gil… .

En el PP todo seguirá descomponiéndose poco a poco mientras los socialistas de derechas como Fraga, Rajoy , Arenas, Mato, Feijó, Camps o Gallardón sigan ahogando la única alternativa política al socialismo radical de izquierdas que abandera Zapatero. Un presidente español liberticida que se siente muy a gusto con el maricomplejismo de Rajoy.

Por maricomplejismo se debe entender también esa oposición dulce, descafeinada, de mesa camilla que Cospedal o Soraya hacen al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) tapándose las narices del tufillo barceniano de su partido. Tufillo que junto al Hedor del corruPSOE, están corrompiendo España.

Una oposición reducida a una simple comparsa de parlamentarios palmeros y aborregadamente disciplinados, cuyo deseo es medrar en el poder. Una oposición estúpida dónde todo es suavidad, cesiones y complicidad.

Un partido político financiado con nuestros impuestos que, en lugar de organizar y sacar a los españoles a las calles para evitar que su futuro no caiga en desgracia, se preocupa más de ocultar sus corruptos problemas internos y de apuntalar el hueco liderazgo de un Mariano Rajoy estático y pusilánime que tanto daño está haciendo a los que deseamos la libertad, el desarrollo y la prosperidad de nuestra tierra.

Mientras tanto, Rajoy, nervioso e inquieto, arremete con la boca cerrada contra la única Esperanza del partido popular. Rajoy aviva el fuego de la crisis del partido a fuerza de gritos cobonianos y silencios gallardonistas, lo que indica que está fuera de control, que ha perdido el norte y los principios, si alguna vez los tuvo.

lunes, 9 de noviembre de 2009

La Esperanza se llama Esperanza


Recordemos que en 1996, por primera vez en democracia, el Partido Popular representante del socialismo de derechas, fue vencedor en las urnas con escaso mérito de su parte ya que fueron los propios socialistas de izquierda que, con sus corruptelas de Estado tipo GAL, fracasos económicos y roldanadas varias, se lo pusieron en bandeja. Pero ahora los necrófilos del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) no van a tropezar por segunda vez en la misma piedra y, para evitarlo, están recurriendo al populismo más soez, es decir, su táctica se centra en imitar al rancio peronismo con el propósito de argentinizar España en dos décadas y así perpetuarse en el poder.

En 1996 fueron unos pocos periodistas amantes de la Libertad los que destaparon las pestilencias del PSOE haciendo cambiar voluntades en las urnas. Este estupendo trabajo periodístico fue aprovechado por el Partido Popular para ganar las elecciones. En cambio, ese Partido Popular olvidaría muy pronto el gran favor que realizó esa escasa prensa activa que no sucumbió a la corrupción informativa típica de los sectarios mercenarios del grupo mediático PRISA y comparsas afines.

El Partido Popular haciendo uso de su estúpido centrismo para quedar bien, ayudó al grupo PRISA en lugar de dar las gracias a los medios libres e independientes que les pusieron el poder de las urnas a sus pies.

Una genuina imbecilidad les siguió motivando para continuar haciendo regalos a sus enemigos políticos, sobre todo al PSOE y sus aliados separatistas, como es el control de los aparatos ideológicos desde la enseñanza hasta los medios de comunicación de masas. También, con entusiasmo, el Partido Popular siguió subvencionando tanto a los titiriteros cejateros de hoy como a los sindicatos sectarios, porque era lo políticamente correcto, es decir, la gilipollez elevada al cuadrado.

Con el propósito de conformar definitivamente ese partido de bajo perfil, Rajoy necesita decapitar “políticamente” a Esperanza Aguirre porque la líder madrileña es una persona con principios, honrada, bizarra y que preserva una eficaz capacidad de movilización de la ciudadanía.

Esperanza es, hoy por hoy, la única referencia de unión y rebeldía de todos los amantes de la Libertad y el Progreso que hará posible que España salga del fango en el que se ahoga, siempre que refunde un nuevo partido como ya lo ha hecho Rosa Díez. Ambas mujeres serían imparables en un futuro escenario político.

Por eso Esperanza tiene muchos enemigos tanto en el interior del partido como en el exterior. Es más, si España fuera una Teocracia Islamista, como algunos pretenden, hace tiempo que la Presidenta de la Comunidad de Madrid hubiera sido lapidada por ser la persona menos socialista del panorama político español capaz de revitalizar nuestra tambaleante democracia.

Es patético observar a un Partido Popular cuesta abajo y sin frenos. Recordemos como la cúpula del Partido Popular, con ayuda de algunas sotanas que deberían dedicarse a rezar padrenuestros, se apresuraron en machacar a los pocos informadores independientes que existen y que defienden la libertad, la democracia y la unidad de España frente al nauseabundo ataque de los liberticidas. Ahora algunos soplapoyas del Partido Popular se quejan de que poseen muy pocos instrumentos para llegar con eficacia a todos los rincones de la sociedad española e intentan desesperadamente arrimarse al monstruo de PRISA a ver si algo cae. Pero la bestia se encuentra plácida y, con sigilo, espera el momento idóneo para descuartizar a su estúpida víctima y comerse hasta el tuétano.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Es difícil que yo trague un bulo de tales dimensiones


Yo cogía habitualmente ese tren de las 7 y 37 que estalló en Atocha. Gracias a Dios ahora no estoy hecho pedazos, por eso nunca me olvidaré de la terrible masacre del 11 de marzo del año 2004.

Hagamos un sencillo ejercicio de reflexión.

Sólo pensemos en los hechos y reflexionemos apartándonos de consignas sectarias y conspiranoias. Las respuestas que las dé cada uno utilizando la lógica y el sentido común.

Empecemos.

HECHO NÚMERO 1. LOS ANTECEDENTES.



Esa terrible mañana de 2004 murió más gente que el día 2 de Mayo de 1808 a mano de los franceses. Sin embargo la mayoría de los españoles han preferido mirar hacia otro lado, a cualquier sitio, salvo a los muertos, que son la imagen terrible, humeante y sangrienta de la masacre.

La gran diferencia es que entonces los asesinados por Murat fueron a la muerte voluntariamente con ánimo de defender la libertad. Esta vez, los 192 asesinados lo han sido sin saber porqué. Sin embargo existe una similitud en ambos casos. Los afrancesados de entonces y la dictadura de lo políticamente correcto ahora, condenaron y condenan severamente a los que se empeñaron entonces o se empeñan ahora en resistirse.

Una de las sandeces que nos contaron tras la segunda guerra de Irak fue que todos los líderes que la habían apoyado iban a pagarlo ante la ciudadanía.

El hecho, sin embargo, es que todos fueron reelegidos, y no sólo George Bush, Tony Blair también, así como el australiano Howard.

Curiosamente los que se opusieron a ella perdieron las elecciones: Gerhard Schröder en Alemania, Jacques Chirac en Francia y Jean Chrétien en Canadá. Es decir, que los que apoyaron la citada guerra sobrevivieron, electoralmente hablando, y los que se opusieron perdieron las elecciones. La única excepción fue la de Jose María Aznar en España. No obstante, paradójicamente, los resultados de las elecciones municipales celebradas al poco tiempo de que España decidiera participar en la segunda guerra de Irak y antes del atentado del 11M dieron un gran respaldo al Partido Popular de Jose María Aznar.

HECHO NÚMERO 2. LA MENTIRA.


Se escuchó en esos días lo siguiente en la cadena SER:

“Tres fuentes distintas de la lucha antiterrorista han confirmado a la cadena SER que en el primer vagón del tren que explotaba antes de llegar a Atocha iba un terrorista suicida”. Ninguna fuente oficial lo confirmó.

Los oyentes de la radio de PRISA todavía escucharían de nuevo a Iñaki Gabilondo, expresarse en estos términos:

“Fuentes de la lucha antiterrorista han apuntado a la cadena SER la posibilidad de que un terrorista se haya inmolado en uno de los trenes. Sin embargo, tanto el Ministerio del Interior como el portavoz del Gobierno niegan esta información, al menos por el momento”.

Un locutor de la casa recoge el testigo de la locución y matizaba:
“Las fuentes consultadas por la SER confirman que una persona llevaba tres capas de ropa interior y estaba muy afeitada, una práctica muy habitual entre los comandos suicidas islámicos antes de inmolarse”.

Carmen Baladía, directora del Instituto Anatómico Forense en el momento de los asesinatos, a pesar de realizar una gran labor en las horas siguientes al atentado que cabe calificar de encomiable, fue objeto de una brutal e insidiosa campaña mediática, al desmentir rotundamente la existencia de suicidas entre los perpetradores del crimen.

En la mentira, cuando está científicamente preparada, siempre deben incluirse detalles claves para hacerla sensacionalista y producir el efecto que se persigue, en este caso incluyeron a un terrorista suicida localizado en un tren con 3 capas de calzoncillos. Además dijeron que la información partía de 3 fuentes oficiales. Repito, 3 fuentes oficiales. ¡Estaban tremendos estos tíos!; pero, a pesar de que sabían que mentían, la bola ya iba corriendo, el daño a la democracia y a la libertad era inevitable.

HECHO NÚMERO 3. LA OCULTACIÓN.


Hace tiempo vi en televisión un documental sobre la investigación de un accidente de avión en el que murieron 230 personas. El avión tras una explosión cayó al océano partido en dos. Fue necesario sacarlo de las profundidades y reconstruirlo pieza a pieza en un hangar. Durante meses y meses los peritos realizaron pruebas exhaustivas con los restos del avión, pruebas de explosivos, entre otras, y tras cuatro años de investigación determinaron que la explosión se debió a una chispa en los depósitos de combustible motivada por el envejecimiento de los cables. Lo más didáctico de este documental es ver como realizaron la investigación, muy diferente, a mi juicio, a la que en España se hizo con el mayor atentado terrorista de nuestra historia. Aquí no faltó tiempo para deshacerse de los trenes, acción que nadie se ha querido responsabilizar. Encima se tuvieron que repetir pruebas de explosivos tres años después.

¿Aún podemos creer que la investigación de los trenes del 11M se hizo con la misma rigurosidad?.

Creo que este documental debiera ser visto por aquellas personas que no admiten que alberguemos dudas razonables sobre el modo chapucero en el que se han hecho aquí las cosas.

Si alguien tiene curiosidad de como investigan este tipo de catástrofes en otros países les aconsejo ver el documental:

http://www.tu.tv/videos/twa-800
http://www.tu.tv/videos/twa-8002

Lamentablemente, por propia experiencia, en Israel se encuentran los mejores especialistas en medicina forense relacionados con terroristas suicidas. Tras los atentados de Madrid se ofrecieron varios de estos especialistas para colaborar en la investigación, sin embargo fueron rechazados al igual que los especialistas estadounidenses.

La cantidad de explosivo utilizado en los trenes fue estimada en más de cien kilogramos y los restos del mismo se depositaron en superficies metálicas, vidrios, tejidos y plásticos. En dichas superficies no resulta difícil localizar y tomar las muestras depositadas. No obstante las pruebas que llegaron a los peritos fueron muy pequeñas y además habían sido limpiadas con agua y acetona, por lo que los nuevos análisis nunca nos podrán decir qué estalló en los trenes.

En el atentado de la Terminal T4 del aeropuerto de Barajas la gran masa demolida correspondía a materiales de construcción que pesaban toneladas y, sin mucha dificultad, se pudo identificar la naturaleza del explosivo utilizado; es más, se dispuso de doscientas muestras para analizar.

Las fotografías tomadas en los trenes demuestran que durante esos días en que se procedió urgente al desguace de los trenes, miembros de la Policía buscaban meticulosamente cualquier tipo de evidencia entre esos restos que se iban retirando.

¿Dónde están esas evidencias que se recogieron?.

¿Dónde está el listado de muestras?.

La destrucción de los trenes me parece, cuando menos, extraña. Hace falta que alguien explique por qué se actuó así. Explicación, que no se ha producido ni se producirá.

¿Si los responsables de la masacre fueran los que nos dicen y si los artefactos tuvieran la composición que nos dijeron, para qué iban a destruir unas evidencias que hubieran podido resultar esenciales para poder condenar en el juicio a los responsables de la matanza?.

¿Cómo iban a destruir unas pruebas que hubieran podido utilizarse para demostrar la culpabilidad de los culpables oficiales?

¿Quien profanó la tumba y quemó el cadáver del miembro del grupo de operaciones especiales fallecido en la explosión de Leganés?

HECHO NÚMERO 4. LOS ASESINOS.



Las características esenciales del terrorista suicida islamista son las siguientes:

- Asesinato del mayor número de personas.
- Pertenecer a una organización militarizada rígidamente estructurada.
- Planificación meticulosa de los atentados.
- Búsqueda de la espectacularidad del acto.
- Muerte del terrorista porque cree que irá directamente al paraíso con sus vírgenes doncellas si fallece combatiendo por el Islam. Esta persecución contumaz del ideal en que ha sido instruido le hace estar completamente motivado, convirtiéndose en un combatiente excepcional, muy difícil de contrarrestar.

El terrorismo suicida podríamos definirlo como el método operativo en el cual el acto mismo del ataque depende de la muerte del terrorista llevándose por delante el mayor número de vidas enemigas.

La finalidad de este terrorismo suicida es golpear la moral del enemigo.
Matadles donde deis con ellos, y expulsadles de donde os hayan expulsado. Tentar es más grave que matar. No combatáis contra ellos junto a la Mezquita Sagrada, a no ser que os ataquen allí. Así que, si combaten contra vosotros, matadles. Esa es la retribución de los infieles.

Corán. Sura 2: 191.

¿Por qué los terroristas tuvieron la delicadeza de esperar más de 5 horas para que desalojaran los 8 edificios colindantes antes de hacer estallar el edificio?.

¿Porqué eligieron suicidarse renunciando a su derecho divino de ganar el paraíso acompañados de doncellas vírgenes cometiendo el pecado de no llevarse por delante a los vecinos infieles de alrededor?.

¿Porqué nuestros fanáticos terroristas islamistas son tan distintos y se saltaron los preceptos coránicos?.

¿Porqué nuestros terroristas islamistas no se presentan ante los tribunales jactándose de sus crímenes y llamando a la Yihad?.

Si observamos la actitud de otros acusados islamistas que han participado en atentados similares, comprobamos la existencia de un comportamiento totalmente contrario.

El responsable de la masacre de Bali, por ejemplo, se alegró de su condena a muerte porque eso le acercaría más a Dios e insultó y se burló del tribunal que lo juzgaba. También el único miembro sobreviviente del grupo que perpetró los atentados del 11S se jactó de su responsabilidad y afirmó no esperar ninguna indulgencia.

Todo el mundo mantiene sin dudarlo que los terroristas eran islamistas fanáticos puros, es decir, muy religiosos; y como buenos creyentes no tomaban drogas o no bebían alcohol. Pero los procesados eran en su mayoría delincuentes comunes o camelleros y casi todos ellos confidentes o controlados por las fuerzas de seguridad del Estado.

El resultado de años de investigación policial y judicial es que sólo se han condenado a 3 personas por el 11M: un español y dos marroquíes, y ninguno de los condenados es un fanático islamista.

HECHO NÚMERO 5. LA JUSTICIA.

Antes de destruir los trenes nos han contado que no hubo ningún análisis científico del explosivo utilizado y, por tanto, no hay pruebas de nada.
Olga Sánchez, la fiscal del caso, declaró con rotundidad lo siguiente:
“En los trenes ha estallado Goma 2 ECO, ¡y vale ya!".

Debemos recordad también lo afirmado por el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Javier Zaragoza:

"Da igual el explosivo que se utilizase para perpetrar la masacre”.

Las dos afirmaciones dibujan perfectamente el panorama judicial.

HECHO NÚMERO 6. LA MANIPULACIÓN.

Inmediatamente después de los atentados comenzó la manipulación ciudadana.

Nadie duda que la campaña de criminalización contra el Partido Popular, a quien se le hizo responsable de la masacre, tuvo el efecto de dejar el camino libre para que desde partidos opuestos se tomara el control inicial de las movilizaciones ciudadanas.

Posteriormente hemos visto el nuevo protagonismo estelar de los dirigentes del actual Partido Popular, renegando de sus bases y optando por la simbiosis con el partido socialista, o sea, el Partido Popular ha optado en sumarse, sin reparo, al circo de lo políticamente correcto, lo que hace perder el poco respeto que se podía tener por la versión oficial del 11M.

¿A qué responde La tibieza que actualmente demuestra el Partido Popular ante el 11M?.

No hay que ser muy inteligente para saber que la manipulación en las conciencias ciudadanas o el propio atentado del 11M, no fueron las causas únicas por las que el Partido Popular perdió, de nuevo, las elecciones.

Fue el mismo Rajoy y sus acólitos quien las perdió cuando, con debilidad, decidió aceptar sumiso esa imagen que los socialistas tenían de su partido, una imagen referenciada en la guerra civil, cuando ni siquiera existía el Partido Popular en esos años, una imagen referenciada en la catástrofe del Prestige, o una imagen referenciada en la segunda guerra de Irak; pero todo va más allá. Las cargas de profundidad van dirigidas a los fundamentos ideológicos y culturales del electorado no socialista.

Matizo en lo de “segunda guerra” cuando me refiero a la intervención bélica en Irak puesto que os recuerdo que existió una primera guerra en Irak con militares españoles que estaban cumpliendo el servicio militar obligatorio y que fueron enviados por Felipe González; pero al ser éste socialista la primera guerra siempre será buena y la segunda no. ¡Que cosas que tiene el socialismo!

Rajoy y sus adeptos aceptaron sin rechistar la versión socialista de la segunda guerra, sin darse cuenta de que al hacerlo hicieron suya también la caracterización de belicistas, mentirosos y antidemocráticos que les habían endosado.

Todo sabemos que los dirigentes del Partido Popular han deambulado, durante éstos últimos años, por los medios de comunicación, desde los que se les había llamado asesinos, para someterse a un martirio de entrevistas en las que sólo se respiraba ira y desprecio. La fonoteca de la cadena Ser y la hemeroteca del periódico El País están repletas de disculpas, disimulos y huidas de estos personajillos de escasos principios.
Pero cuanto más han intentado los responsables del Partido Popular escapar del estigma de la guerra iraquí, más se ha intensificado la presión socialista hacia ellos, persiguiéndoles aún con más ahínco. Este arrodillamiento sumiso nunca ha aplacado o aplacará a sus maltratadores.

Pocos ataques a la libertad de expresión reúnen tantos aspectos deshonrosos como el que ha sido el intento de mordaza, disfrazado de querella por injurias y que ha llevado a Federico Jiménez Losantos a sentarse en el banquillo.

Un acto desagradable que nos enseña, entre mentiras y olvidos calculados, hasta qué punto algunos dirigentes del Partido Popular sobreponen el interés político por encima de la libertad de expresión, usando el sentido del honor como coartada.

¿Qué honor es ese que, a la hora de hacer declaraciones, no se impone por encima del indigno interés político por pasar página a la investigación de la mayor matanza de nuestra historia?

¿Qué honor es ese que no se siente ofendido cuando se ve reflejado en un titular como el del periódico ABC que decía: "Gallardón invita a su partido a obviar el 11M y huir de la radicalización"?

¿Qué vacilante honor es ese que sí se ofende, en cambio, por las interpretaciones, no ya libres sino lógicas, que hace un tercero tanto de ese titular del diario ABC como de las propias declaraciones que lo sustentaban?

Otro apesebrado en la poltrona del Partido Popular, Javier Arenas, el líder de los populares andaluces, nos sigue dando pistas del viraje de su partido.

Sobre las investigaciones posteriores al 11M, afirma en una entrevista en el diario El País, que la masacre de Madrid "no está entre las preocupaciones de los españoles".

Es curioso como para los dirigentes del Partido Popular la cadena COPE se ha convertido, de repente, en la mala, en la enemiga; en cambio los medios del grupo PRISA son los buenos y los amigos. No es una teoría mía, sino una realidad apoyada con datos, gestos y políticas. No hablamos de ambigüedades, estamos ante un partido que ha iniciado una transformación para aceptar los cambios en el modelo de Estado y de sociedad impuestos por los socialistas.

Los líderes del Partido Popular se acomplejan de representar lo que representan y presentan un perfil bajo. Sólo el hecho de que les tilden de crispadores les aterra y les neutraliza, así optan por pasar desapercibidos y no molestar a sus adversarios. Esto les está alejando de su base social, de sus votantes y, por pura lógica, se mantendrán alejados del gobierno de la nación durante mucho tiempo.

La frustración de no poder gobernar les lleva a replantearse si ellos se merecen estar donde están, si piensan lo que deben pensar, si actúan como deben actuar. En definitiva, la mayoría de los líderes del Partido Popular piden constantemente disculpas por haber nacido, por ser quienes son, o peor, por recibir votos de quien los reciben y por eso deciden habitualmente abandonar sus principios, aunque algunos nunca los han tenido.

Es exactamente el caso contrario de los socialistas, que presumen de serlo, aunque sólo sea de boquilla. Los socialistas están siempre por delante, utilizando sin reparo su demagogia rastrera con el apoyo aplastante de multitud de terminales mediáticas a su servicio.

Los socialistas no se avergüenzan de su ideología, aunque ésta se ha llevado por delante, durante el pasado siglo, a centenares de millones de inconformes con su doctrina totalitaria. Es más, los líderes socialistas desconocen el significado de perfil bajo, esa gilipollez tan propia de los asesores de Aznar y Rajoy, es decir, de los Elorriaga y Lasalles que deambulan por Génova y alrededores.

El problema del Partido Popular es siempre el mismo, su acomplejamiento frente a un socialismo extremo, rencoroso y desafiante.
En resumen, el atentado del 11M no debía sólo garantizar la expulsión del Partido Popular del gobierno, sino que debía postrar al Partido Popular en un estado de debilidad suficiente como para que esa mitad de españoles que no votan socialismo no tuviera otro remedio que aceptar, al verse privados de liderazgo político, el cambio de rumbo que se avecinaba.

El Partido Popular tiene que ser consciente que debe ser un partido alternativo, totalmente contrario a lo que es el socialismo y que le vota la ciudadanía que tiene claro lo que realmente se esconde bajo esa insidiosa ideología colectivista.

¡Ni centros ni zarandajas!. El Partido Popular debe hacerse oir y perder el miedo a no ser políticamente correcto, debe hacer una oposición seria y contundente, de lo contrario su electorado se desmovilizará definitivamente; pero que nadie piense que se rendirá; saldrá aún más vigorizado de ésta patraña, una vez depurado el partido de esa morralla de líderes que lo están pervirtiendo, porque el ciudadano no socialista nunca cesa en su lucha por la libertad.

HECHO NÚMERO 7. EL ARMA HOMICIDA.

En todo crimen lo fundamental es identificar el arma homicida. En éste no.

El desguace de los trenes se realizó, como ya he apuntado, de forma extremadamente apresurada en los días siguientes al 11M, eliminando en el proceso enormes cantidades de materiales que podían haber aportado, sin ninguna duda, muchas respuestas sobre el tipo de explosivo empleado en los atentados.

Todos hemos visto esas imágenes de cómo se retiraron centenares de kilos de metal o de material de revestimiento de los trenes. Sin embargo, resulta indignante comparar todas esas evidencias destruidas con los pocos fragmentos metálicos, previamente lavados, que se entregaron a los peritos en el juicio, para analizar un explosivo que, al final, no se ha podido concluir cuál es.

¿Por qué no existieron análisis periciales sobre el explosivo que afectó a los trenes hasta que un abogado en el año 2007 solicitó encarecidamente al juez, justo antes del comienzo del juicio, que se hicieran, cuando yá no se podía porque los trenes se habían hecho desaparecer?.

¿Por qué la Juez Olga Sánchez dijo “el explosivo era GOMA2ECO y vale ya”?

¿Por qué se lavaron las muestras con agua destilada y acetona cuyo único propósito es disolver componentes químicos que forman parte de algunos explosivos distintos a GOMA2ECO pero no a este mismo explosivo?

¿Por qué los resultados de los primeros análisis de los explosivos no han visto la luz nunca?

No sabemos con qué mataron a 192 personas el 11 de marzo del año 2004. El Tribunal Supremo, de hecho, le reprochó al juez instructor Del Olmo la destrucción de los trenes, por impedir "un estudio posterior más reposado y en profundidad, e incluso su reiteración de haber sido necesaria, de aspectos que pudieran haber resultado de interés para la investigación".

No sabemos con qué tipo de explosivo se llevó a cabo la matanza. ¿Y aún pretenden contarnos que está todo claro, que hay que pasar página?.

HECHO NÚMERO 8. BENEFICIADOS DE LA MASACRE.

Es obvio que los atentados terroristas de Madrid fueron muy sofisticados; requirieron un cuidadoso diseño así como una ejecución experimentada.

En todo asesinato, la policía siempre se pregunta a quién beneficia el crimen o quién era el enemigo del muerto.

Dicen que el móvil del crimen fue la segunda guerra de Irak, porque eso es lo que nos dijeron. Pero actualmente sólo nos queda esa historia patética según la cual un asturiano esquizofrénico, dos camellos, tres confidentes y cuatro macarras de discoteca se juntaron, de repente y por capricho, para poner doce bombas en diferentes trenes. ¡Ah!, ¡Se me olvidaba!, y los muertos de Leganés, que están bien muertos y nunca podrán decir lo contrario.

¿Por qué los terroristas eligieron ese día?.

¿Por qué alguien voló cuatro trenes de cercanías cargados de viajeros tres días antes de unas elecciones?.

Nadie tira piedras sobre su propio tejado, por tanto podemos saber por pura lógica quien no ha participado en la masacre del 11M. En cambio, si deducimos quien se ha podido beneficiar del atentado, aquí en España y fuera de España, al forzar la masacre un cambio drástico de la política del Gobierno.

No culpo a nadie, creo que la respuesta es obvia. Hasta un niño de poca edad tendría la lógica suficiente para averiguarlo.

Por cierto, algunos sectores de la sociedad tenían mucho interés por saber la verdad tras los atentados y días después de las elecciones fueron perdiendo todo interés por saber la verdad, lo que demuestra realmente que las victimas les importaban verdaderamente poco.

No debemos olvidar que muchos de los partícipes en la investigación o en el juicio han sido promocionados, ascendidos o condecorados, algunos incluso por segunda vez en la misma semana.

MORALEJA

Existe una historia muy popular sobre el 11M que yo suelo contar a los niños. La historia es la siguiente:

Érase una vez unos cuantos marroquíes ¡muy malos, malísimos!, que se juntaron con un asturiano, que era un confidente de la policía y tenía dinamita que hace ¡Bum!. Entonces todos se pusieron de acuerdo para volar unos trenes en Madrid y hacer pedacitos a todos los viajeros.
Seguidamente, se organizaron para aprovechar un día de vacaciones y ¡hala!, a madrugar y poner las bombas.

Pero la policía, que no es tonta, enseguida los descubrió y algunos se suicidaron antes de ser apresados, salvo uno que, como buen ciudadano, estaba tirando la basura orgánica en el contenedor de residuos orgánicos y los plásticos en el contenedor destinado para este tipo de residuos.
Luego la justicia, que en España es muy seria y muy honrada. ¿Sabéis que en España es el único país que no tiene jueces corruptos?. ¡Es que España es España!.

Sigo. Luego la justicia les metió a esos criminales malísimos un paquete de no te menees y de paso despejó todas las incógnitas, así que no hay nada más que preguntar y todos los ciudadanos satisfechos. ¡Como debe ser!. El mal nunca triunfa. Y colorín colorao…

Cuando los niños oyen esta historia siempre me responden al finalizar que prefieren el cuento de Pinocho.

No les hago caso y les cuento otra historia:

A una señora rodeada por una multitud le robaron el bolso y cuando se dió cuenta, alguien se le acercó y le contó lo que había pasado: “Fue un burro que iba volando y se lo llevó de un bocado”.

La víctima del robo replicó, indignada, que no lo creía y, entonces, otro del grupo le contestó: “Pues si no te lo crees, a ver, tía lista, ¡dinos tú quién ha sido!. No puedes decirlo, ¿verdad?. Eres una conspiranoica por no creer la versión ofrecida por ese ciudadano políticamente correcto y normalizado.

Después de oir este cuento, los niños siempre deciden no asistir más a clases de educación para la ciudadanía y declararse objetores.

El 11M tiene muchos flecos sueltos y yo no sigo ni los dogmas sagrados del socialismo ni me callo como los maricomplejines del Partido Popular. No milito en ningún partido porque, como todo liberal, desconfío de la clase política. Afortunadamente soy un ciudadano libre de consignas y dogmas, siendo así difícil que yo trague un bulo de tales dimensiones.
Estamos construyendo una sociedad de corral, una sociedad pastueña en la que yo me niego a integrarme.

Hoy la consigna es tragarse las mentiras del 11M. Si no es así no seré aceptado en el marco de la nueva sociedad borreguil.

Todo es de vergüenza. Produce vergüenza intelectual y vergüenza moral.

Aconsejo ver los siguientes videos y seguir reflexionando

http://www.youtube.com/watch?v=xFO-AZtgCyE

http://es.youtube.com/watch?v=RyciwitGXbo





http://www.goear.com/listen/1182f59/11m-seguimos-exigiendo-justicia-lodicecincinato





http://www.youtube.com/watch?v=LtQj4ug8BrQ







http://www.youtube.com/watch?v=uFzuju_4nwY








http://www.goear.com/listen/2ef1dac/la-mentira-lodicecincinato.tk

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Cine para reflexionar

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Vencedores o vencidos

El otro Socialismo


http://www.mediafire.com/file/ozzmmmwzkdk/TIRAN MÁS 2