Reflexión para hoy:

     

lunes, 30 de abril de 2012

Involución Española Spanish Regression 10





La Libertad, la independencia, la responsabilidad y la dignidad deben ser devueltas a los ciudadanos. ¡Debéis luchar para que no se infantilice a la sociedad en beneficio de gran parte de la casta política, la cual se obceca en querer ser vuestra niñera de por vida mientras parasita al Estado!

Lo malo es que a muchos os encanta “Papá Estado”. Soñáis, hasta despiertos, con “Papá Estado” y que todo sea público. Os encantaría que hasta las bragas y los calzoncillos os lo suministraran funcionarios en el economato municipal, previa presentación de la cartilla de racionamiento. ¡Eso sí,  después de largas esperas haciendo cola como sucedía en la fracasada URSS! Sois así de cutres y casposos. Ni vuestra rancia ideología ni vuestro cerebro dan para más.

No se trata de privatizar sino de entender que hay cosas que nunca deberían haber estado a disposición de las pezuñas de la casta política, es decir, nunca deberían haber sido gestionadas públicamente.

El gran endeudamiento del Estado nos debe hacer reflexionar bastante sobre esto si queremos que nuestro futuro no se enfangue aún más.





VISIONAR EL VÍDEO SIGUIENTE



ENTRADAS RELACIONADAS:

























sábado, 21 de abril de 2012

MACHACAR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN



Uno de los principales males que aquejan a las democracias es el control perverso de los medios de comunicación por parte de los partidos políticos, sobre todo de aquellos que gobiernan una nación o una parte de su territorio. El control de los medios de comunicación, no sólo pretende reducir las críticas al gobierno de turno, sino que va más allá: Ejercer la ingeniería social. Al igual que en los regímenes totalitarios, en las democracias débiles ese control de los medios de comunicación pretende modificar la sociedad.

El veneno del despotismo se suministra a través de miles de horas de programación cuyo fin es alienar, manipular, adoctrinar y alterar las mentes de los ciudadanos, sus escalas de valores y principios morales. El objetivo es construir una sociedad de ciudadanos acríticos, apesebrados, mansos y amantes de “Papá Estado”. Si Montesquieu tuviera que formular hoy la teoría de la separación de poderes, además de los tres poderes clásicos, hubiera tenido en cuenta un cuarto: Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Mediático.

La realidad es que en el siglo XXI el poder de los medios de comunicación constituye un pilar fundamental de acceso al poder político y de control mental de la ciudadanía. Recuerdo las palabras de Rosa Regàs, la que fue directora de la Biblioteca Nacional de España. Me refiero a esa escritora que representa perfectamente el prototipo de intelectual socialista que sólo excreta iniquidad y sectarismo. Esta mujer entendía el periodismo como una máquina para alimentar a las masas, hambrientas de guía, desconcertadas, indefensas ante la presencia de otras formas de entender la vida que no fuera el pseudoprogresismo liberticida.

 Para tipas como Rosa Regás su ideología sectaria, rancia y casposa lo es todo y por eso hay que, por cojones o por ovarios, metérsela en la cabeza a todo ser humano, ya sea a través del cine, los medios de comunicación o en las aulas. Todos deben ser conformados y moldeados al servicio del sueño socialista; más bien, pesadilla, diría yo.

 Liberticidas como Rosa Regás anhelan un modelo de sociedad en que se adoctrina y alimenta al "pueblo" a base de consignas, basadas en la irreflexión, la falta de raciocinio, el odio y la envidia. Se trata de afianzar la representación paternalista, intervencionista y colectivista que tiene la pseudoprogresía de la sociedad. Todo lo contrario a lo que los liberales entendemos como sociedad, es decir, esa compleja y amplia red de relaciones interpersonales creada por individuos libres, interdependientes, solidarios, soberanos, emprendedores, responsables, dueños de su vida y de su destino.

 Todos sabemos que la televisión y la radio siempre han tenido una gran importancia en el esquema propagandístico de los socialistas; y en menor medida la prensa escrita, puesto que sus lanares seguidores suelen tener poca afición a la lectura. Un esquema propagandístico en el que más que ideas lo que se transmiten son emociones y prejuicios adquiridos. “La gente vota sentimientos conocidos y arraigados, no argumentos" como claramente afirmó en su blog, el socialista español Jordi Sevilla.

 Os invito a que visionéis el video siguiente, titulado ”Socialismo: la máquina de crear pobres” . Fijaos en Chávez, de cómo afirmaba, para engatusar a los ciudadanos venezolanos, que iba a respetar la pluralidad de medios de comunicación; sin embargo ha cerrado televisiones privadas y revocado licencias de centenares de emisoras de radio; en todos los casos, por mostrar discrepancias con su sueño de dictadura comunista venezolana

 

 Para Hugo Chávez no fue suficiente obligar a todas las emisoras de radio y televisión de Venezuela a transmitir en cadena nacional, durante miles de horas, sus inacabables y tediosos discursos, sus zafiedades y malos chascarrillos. Tampoco ha sido suficiente poseer un ingente número de canales de propaganda oficial: VTV, Vive, ANTV, TVES y Telesur, centenares de periódicos, decenas de televisiones y centenares de estaciones de radio. Todo eso no fue suficiente, incluso su idea era meter preso a todo aquel que se atreviera a informar u opinar algo que le desagradara.

 A Chávez, como buen socialista, le ha fascinado siempre la figura de "delito mediático" con la finalidad de "regular la libertad de expresión", metiendo entre rejas a todo periodista díscolo, los cuales ya estaban sometidos a las permanentes amenazas y extorsiones del Estado así como de los violentos grupúsculos pseudobolivarianos.

 A los liberticidas como Hugo Chávez, el de Venezuela; o como Manuel Chávez, el de Andalucía (España), nunca les ha interesado que la ciudadanía se informe de los mangoneos políticos, del aparatoso descalabro de su gestión económica, del incremento del desempleo, de la escasez de artículos de primera necesidad. Los tipos como Chávez/Chaves intentan crear nuevos súbditos, destruyendo su legítimo derecho a conocer lo que está sucediendo en su tierra y la forma en que el socialismo del siglo XXI está destruyendo su futuro. La diferencia entre el régimen del Chaves andaluz, hoy continuado por su pupilo Griñán con la compañía de los comunistas de Marinaleda; y el de Chávez venezolano, es sólo de grado.

En lo sustancial comparten de forma rotunda el mismo fin. Otro liberticida, el que fue consejero socialista en Andalucía, Enrique Linde; afirmó lo siguiente, con respecto al reparto de licencias de radio: “Tampoco veo tan mal que diez emisoras se hayan dado a personas que tienen un planteamiento ideológico de izquierdas, por ejemplo…Por el espectro sociológico de Andalucía parece que la medida se hubiera quedado corta, porque realmente personas que estén próximas a la órbita de lo que representa el Partido Socialista parece que proporcionalmente hay mucha más” ( Diario de Sesiones, Parlamento de Andalucía, 18 de diciembre de 1985, página 5323).

O sea, a más votos más emisoras, confundiendo la mayoría política, que en una democracia sana es siempre efímera y respetuosa con las reglas del juego, con una mayoría de poder que modifica a su antojo dichas reglas para apuntalar un poder exclusivo y vitalicio en el seno mismo de las estructuras democráticas. Está claro que en toda verdadera democracia, en la que rige la separación de poderes y el Estado de Derecho, la existencia de medios de comunicación críticos con el gobierno se considera una expresión de pluralismo y todos los poderes públicos deben velar por preservar ese pluralismo en beneficio de todo el sistema. Parece que en una parte de España, denominada Andalucía y que pretende convertirse en la “Cuba revolucionaria europea”, les incomoda sobremanera que algo así suceda. He aquí la prueba:
http://www.goear.com/listen/e1cc17e/machacar-la-libertad-de-expresion-01-wwwlodicecincinatoblogspotcom

- http://www.goear.com/listen/7178e15/machacar-la-libertad-de-expresion-02-wwwlodicecincinatoblogspotcom-

  http://www.goear.com/listen/5c2af07/machacar-la-libertad-de-expresion-03-wwwlodicecincinatoblogspotcom-

   

Volviendo a Montesquieu. El mayor peligro para la Libertad es la concentración absoluta del poder en forma de despóticas monarquías absolutas o de regímenes totalitarios, por eso es tan necesaria la separación de los poderes del Estado. Sin la separación de poderes no es posible sistema democrático alguno. Actualmente la separación de poderes entre el legislativo, judicial y ejecutivo no es suficiente para garantizar el equilibrio entre poderes y su consiguiente garantía de los derechos del individuo.

Un nuevo poder, el de los medios de comunicación, está adulterando el espíritu democrático hasta reducirlo a una mueca formal, incapaz de mejorar la libertad y la igualdad de los ciudadanos ante la ley. Hoy ninguna fuerza política puede ostentar el poder o ganar unas elecciones, aunque las encuestas estén en contra como ha sucedido en Andalucía (España), sin el patrocinio de los medios de comunicación.

 Más allá de la bondad o maldad del mensaje político, sólo existe lo que sale en la televisión o se escucha en la radio. Controlar la maquinaria mediática es fundamental. Dominar los medios de comunicación para la casta política es tan vital, como el control del armamento en un conflicto bélico. A continuación, os dejo unos vídeos que realicé hace tiempo, anunciando que la Libertad de Expresión tenía los días contados en
España


.

Videos tu.tv


Videos tu.tv

Videos tu.tv


ENTRADAS RELACIONADAS:

jueves, 5 de abril de 2012

Vencedores o vencidos




Los liberales no concebimos el derecho como un conjunto de leyes emanadas de los políticos, sino como un conglomerado normativo general y abstracto, universalmente aplicable, que tiene la finalidad de prever las consecuencias de las acciones que los ciudadanos plantean para alcanzar determinados fines subjetivos. Para nosotros, el Estado, que debe ser drásticamente minimizado pero muy efectivo en sus limitadísimas funciones; tiene, dentro de sus cometidos esenciales,  la encomienda de garantizar la certeza del Derecho, pero sin convertirlo en un mecanismo  para la complacencia de los intereses perversos de las mayorías.

Los liberales abominamos  las teorías políticas que atribuyen al Estado un papel distinto del mantenimiento del Derecho, puesto que toda intervención de aquél tendente a la consecución de finalidades éticas puede desencadenar en un incremento del poder discrecional del gobierno de turno con relación a  lo que ha de entenderse como bien en base a un supuesto interés general. La percepción individual de lo que es bueno y verdadero no tiene por qué coincidir con lo que las mayorías entienden  como beneficioso para la sociedad. Otorgar al gobierno de turno  el poder de realizar el bien implica exponerse al riesgo de que ese poder mute paulatinamente hacia un poder despótico y totalitario.

noneSólo existe una comunidad de auténticos ciudadanos, de individuos libres, si existe Estado de Derecho y separación de poderes. Según la concepción clásica, el Derecho es un conjunto de leyes o normas de carácter abstracto que se aplican, de forma general y en igualdad, a todos los ciudadanos. La justicia se fundamenta en enjuiciar si las conductas del individuo se ciñen o no a ese compendio normativo abstracto y objetivo.

El Derecho está orientado a posibilitar la convivencia entre las personas, y por tanto, a garantizar su desarrollo y bienestar personal como individuos libres y respetuosos con el prójimo. Esta es una concepción del Derecho contraria a la que plantea el Socialismo, que lo entiende como un conjunto de decisiones políticas arbitrarias y legislación impuesta desde el poder, que anula la dignidad y la libertad individual de todo ser humano; transformando al conjunto de esos seres humanos en una amorfa y deshumanizada colectividad, a base de ingeniería social





La representación de la Justicia con los ojos tapados se debe a que la Ley debe ser ciega y aplicarse a todos por igual, por este motivo los jueces y magistrados deberían tener muy presente aquello que dice:

“Con justicia juzgaras a tu prójimo, no dejándote llevar ni por las dádivas del rico ni por las lágrimas del pobre”.

Entender esto es fundamental porque en ese preciso instante, en que se vulneran los principios generales del derecho, abriéndose las puertas a quienes no pretenden del juez que imparta justicia sino que se conmueva, se empieza a infringir un tremendo daño a la justicia aunque sea por una causa “supuestamente noble o justa” como podría ser: porque está en el programa del partido político votado por una inmensa mayoría de ciudadanos, como ocurrió con el partido nacionalsocialista de Hitler; o porque nos estremece como despojan a una familia de su vivienda por un desahucio; o porque un hurto lo debemos considerar de poca importancia y absolver al reo, debido a que se ha cometido en un centro comercial de una opulenta multinacional.

Todo juez que juzga de esa forma, en base al uso alternativo del derecho, sustituyendo la ley por su impresión sobre las circunstancias particulares de cada caso, cae en el fatídico error de la arrogancia intelectual; cuyo desenlace es la creencia de ese juzgador de ser Dios. Esto es algo que sucede con el Socialismo, ya sea este de carácter marxista o nacionalsocialista, porque el Socialismo es una ideología que prostituye siempre los conceptos de ley y de justicia; donde sus actores jueces son cada vez más irregulares en sus sentencias retroalimentado la nefasta dinámica con su parcialidad.

Recordemos como el Ex Fiscal General del Estado español,  El socialista Conde Pumpido, el mismo que refiriéndose al "proceso de paz", dentro de las negociaciones con el grupo terrorista ETA, se dirigió exclusivamente a jueces y fiscales invitándoles a "ensuciar sus togas con el polvo del camino".

Afortunadamente no todos los jueces y fiscales están dispuestos a ensuciar sus togas "con el polvo del camino". Polvo que se convierte en lodo; sin embargo, son muchos los que todavía llevan el polvo de aquella "paz sucia" alentada y liderada, al principio, por José Luis Rodríguez Zapatero, y ahora por el gobierno del Partido Popular (PP) presidido por Mariano Rajoy.

Parece increíble, pero aquel Ex Fiscal  pidió "a los magistrados que valoraran la nueva situación a la hora de solicitar medidas cautelares para los terroristas" y sugirió a los fiscales  que se adaptaran a la "nueva situación" respecto a la negociación del gobierno socialista con la banda de asesinos ETA. Lo más terrible de todo es que, muy probablemente, Conde Pumpido ni siquiera supiera  que lo que pedía es, en su literalidad, el postulado jurídico básico de la Alemania nazi: el Führer crea derecho; jueces y fiscales son tan sólo sus hilos conductores.

La aberración de la adaptación de los jueces al contexto…, al momento…., a lo que hay…..o a la deriva de las mayorías; sólo puede entenderse desde la perspectiva más amplia de la limitación a la independencia judicial. Realmente nos retrotrae a ese horror totalitario del pasado siglo que sufrieron millones de personas con la complicidad de un poder judicial siervo del despotismo. Un poder judicial integrado por jueces títere que acataban alegremente y sin vergüenza moral los procesos degenerativos de la democracia y del Estado de Derecho.

La película que hoy presento es el mejor reflejo de lo que he expuesto. Transcurridos 3 años después del final de la Segunda Guerra Mundial, algunos jueces, cómplices del perverso funcionamiento de  la justicia en la Alemania del nacionalsocialismo de Hitler, donde la esterilización y exterminio de judíos era algo rutinario; son juzgados en Nuremberg. Uno de los protagonistas, Spencer Tracy, interpreta a un juez norteamericano retirado, en el que recae la trascendental responsabilidad de presidir este juicio.

Lo mejor de la película es la escena final cuando el juez norteamericano visita a uno de los condenados, el máximo responsable de la administración de la justicia de la Alemania Nacionalsocialista; y éste, apesadumbrado, admite el tremendo error que supuso haber aplicado el derecho en base a hechos diferenciales.




Para que os sirva de reflexión final, os reproduzco un fragmento de "El espíritu de las leyes", de Montesquieu:


La libertad política de un ciudadano depende de la tranquilidad de espíritu que nace de la opinión que tiene cada uno de su seguridad. Y para que exista libertad es necesario que el gobierno sea tal que ningún ciudadano pueda temer nada de otro.

Cuando el poder legislativo está unido al poder ejecutivo en la misma persona o en la misma institución, no hay libertad, porque se puede temer que el monarca o el Senado promulguen leyes tiránicas para hacerlas cumplir tiránicamente.

Tampoco hay libertad cuando el poder judicial no está separado del legislativo ni del ejecutivo. Si va unido al poder legislativo, el poder sobre la vida y la libertad de los ciudadanos sería arbitrario, pues el juez sería al mismo tiempo el legislador. Si va unido al poder ejecutivo, el juez podría tener la fuerza de un opresor.

Todo estaría perdido si el mismo hombre, el mismo cuerpo de personas principales, de los nobles o del pueblo, ejerciera los tres poderes: el de hacer leyes, el de ejecutar las resoluciones públicas y el de juzgar los delitos o las diferencias entre particulares.


ENTRADAS RELACIONADAS:








Se ha producido un error en este gadget.

POLITICOS 05

POLITICOS 04

POLITICOS 04
Pulsa sobre la imagen

POLITICOS 03

POLITICOS 03
Pulsa sobre la imagen

POLITICOS 02

POLITICOS 02
Pulsa sobre la imagen

POLITICOS 01

POLITICOS 01
Pulsa sobre la imagen

Cine para reflexionar

Cine para reflexionar
Vencedores o vencidos

El otro Socialismo


http://www.mediafire.com/file/ozzmmmwzkdk/TIRAN MÁS 2